Un camión cisterna que transportaba metanol protagonizó un momento de máxima tensión sobre la Ruta Nacional 22, a la altura de Godoy, cuando un desperfecto mecánico provocó un incendio en una de las ruedas traseras del semirrecolque. La rápida reacción del conductor y el operativo desplegado por Bomberos Voluntarios evitaron que el fuego avanzara hacia la carga, una situación que podría haber tenido consecuencias mucho más graves.
El episodio ocurrió sobre la mano sur de la Ruta 22, en las inmediaciones del acceso este a Godoy y muy cerca del paso elevado que conecta con la vía principal en dirección a Villa Regina. En cuestión de minutos, un sector habitualmente transitado se transformó en escenario de un importante despliegue preventivo para controlar una emergencia que, por las características de la carga, encendió todas las alarmas.
Según se pudo reconstruir, el conductor advirtió una falla en el sistema de frenos de una de las ruedas duales traseras del tanque. El desperfecto bloqueó el neumático y la fricción generó una intensa columna de humo que rápidamente dio paso a un principio de incendio.
El chofer tomó una decisión que resultó determinante. Detuvo inmediatamente el vehículo en un sector donde convergen la ruta principal y la colectora sur y dio aviso al 911 RN Emergencias. Esa maniobra permitió que la emergencia fuera atendida antes de que el fuego pudiera extenderse.
Mientras tanto, los móviles 9 y 12 del cuartel arribaron al lugar y comenzaron a trabajar sobre la rueda afectada. Paralelamente, efectivos de la Subcomisaría 65° montaron un operativo preventivo para restringir la circulación y preservar la seguridad de quienes transitaban por la zona, teniendo en cuenta el riesgo que implicaba un camión cisterna cargado con metanol.
La preocupación no era menor. Si bien las llamas permanecían localizadas en el conjunto de ruedas, el hecho de que el vehículo transportara una sustancia inflamable obligó a extremar todas las medidas de seguridad. Cada minuto resultaba clave para evitar que el calor comprometiera el tanque cisterna y desencadenara una emergencia de mayor magnitud.
El fuego invisible
El metanol es un combustible altamente inflamable que presenta una característica que lo vuelve especialmente peligroso: cuando se incendia puede generar una llama casi invisible a la luz del día, lo que dificulta detectar el fuego a simple vista y aumenta el riesgo para quienes intervienen en una emergencia.
Además, sus vapores pueden formar mezclas inflamables con el aire y, si el producto se derrama, el fuego puede propagarse con rapidez. Por ese motivo, cualquier principio de incendio en un vehículo que lo transporta activa protocolos específicos de seguridad y obliga a aislar la zona hasta controlar completamente la situación.