Mientras miles de automovilistas siguen esquivando pozos y denunciando el deterioro de las rutas nacionales 22 y 151, Río Negro asegura que el dinero para empezar las obras ya está disponible. Se trata de un financiamiento internacional de 60 millones de dólares, pero hay un problema que mantiene todo paralizado: el Gobierno nacional todavía no transfirió los corredores viales a la Provincia y, sin ese paso, las máquinas no pueden salir a trabajar.
La situación fue confirmada por el presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro en la Legislatura, Facundo López, quien explicó que el préstamo otorgado por Fonplata ya fue aprobado y que los fondos están listos para ser utilizados. Sin embargo, aclaró que la Provincia no puede invertir un solo dólar mientras las rutas continúen bajo la órbita de Nación.
Según detalló, el principal obstáculo son los contratos de obra que todavía siguen vigentes en distintos tramos de las rutas 22 y 151. Aunque algunos sectores ya están liberados, otros continúan comprometidos con empresas contratistas, lo que impide completar el proceso de transferencia. "No podemos hacernos cargo si Nación no nos da la posibilidad de tomar posesión de la ruta", sostuvo el legislador.
López reveló además que Río Negro propuso recibir al menos los sectores que ya están disponibles para comenzar las reparaciones cuanto antes, pero aseguró que esa alternativa fue rechazada. Incluso reconoció que las conversaciones avanzan y retroceden constantemente, al punto de calificar la negociación como una situación en la que parece un capricho.
El dirigente también cuestionó el reciente anuncio de Vialidad Nacional sobre la compra de 5.000 toneladas de mezcla asfáltica para realizar trabajos de bacheo. A su entender, esa medida resulta insuficiente frente al grave estado de ambas rutas y recordó que una licitación anterior ni siquiera llegó a concretarse. Además, remarcó que el Gobierno nacional continúa recaudando el impuesto a los combustibles mientras, según dijo, los caminos siguen deteriorándose.
Pese al conflicto, desde el oficialismo rionegrino aseguraron que no abandonarán las gestiones. La Provincia insiste en quedarse con el control de las rutas para poner en marcha las obras cuanto antes y aprovechar los 60 millones de dólares ya aprobados. Mientras tanto, los usuarios deberán seguir transitando por dos de las rutas más cuestionadas de la región, a la espera de una negociación que, por ahora, sigue sin destrabarse.