El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este jueves dos testimonios de peritos que coincidieron en señalar que el exfutbolista falleció como consecuencia de un evento cardíaco agudo. Ricardo Iglesias y Antonio Maya declararon ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro y expusieron sus conclusiones sobre el estado de salud del ídolo antes de su muerte, ocurrida en noviembre de 2020.
Iglesias, cardiólogo que actualmente trabaja en la Fundación Favaloro y que había participado de la junta médica de 2021, afirmó que “Maradona murió como consecuencia de un evento cardíaco”. Sin embargo, aclaró que no pudo determinarse con certeza qué provocó la descompensación y explicó que se pudieron comprobar una isquemia y una arritmia, aunque no el orden en que se produjeron.
El especialista también sostuvo que para 2020 Maradona no presentaba una patología cardíaca activa, de acuerdo con los estudios y las historias clínicas analizadas. En ese sentido, respaldó además el tratamiento farmacológico indicado por la psiquiatra Agustina Cosachov y afirmó que, según su evaluación, ese plan no tenía relación con el evento cardíaco que provocó el fallecimiento.
Por su parte, el perito Antonio Maya, quien declaró en representación de la defensa de Leopoldo Luque, coincidió en que el desenlace fue súbito. Durante su exposición sostuvo que Maradona “murió inesperadamente, de golpe” y consideró que las señales que eventualmente podrían haber permitido detectar un malestar requerían que el paciente fuera revisado por un médico.
Los testimonios se producen en el marco del juicio en el que se investigan las responsabilidades de los profesionales que atendieron a Maradona durante sus últimos días. Además de Luque y Cosachov, están imputados enfermeros y otros profesionales de la salud. Las declaraciones de los peritos forman parte de las pruebas que deberá valorar el tribunal al momento de establecer las responsabilidades correspondientes.