Lo que comenzó como un viaje más en plena madrugada terminó convertido en una verdadera pesadilla para un chofer de Uber que salió a ganarse el día detrás del volante. Eran cerca de las 4 de la mañana cuando recibió un pedido de viaje desde Barrio Nuevo de Roca. Aceptó el traslado sin imaginar que estaba llevando a bordo a quienes, minutos después, lo atacarían a golpes y le robarían todo. Pero el destino le tenía preparada una buena: mientras hacía la denuncia en la Subcomisaría 69°, reconoció a la ladrona por su voz en el mismo edificio.
Según la denuncia, la mujer se ubicó en el asiento trasero mientras que un hombre ocupó el lugar del acompañante del Fiat Cronos. Durante el recorrido realizaron una parada una parada intermedia a pocas cuadras de llegar a destino. El sujeto descendió, mantuvo un breve contacto con otra persona y regresó al vehículo. Nada hacía prever lo que estaba por ocurrir.
Pero cuando circulaban por la zona norte de Roca, la situación explotó. El pasajero sacó un arma de fuego y le aplicó un violento culatazo en el rostro al conductor. Al mismo tiempo, la mujer exhibió otra arma para impedir cualquier reacción. Herido, desorientado y bajo amenazas, el trabajador fue obligado a bajar del Fiat Cronos mientras los delincuentes escapaban con el vehículo.
No se llevaron solamente el auto. También un teléfono celular, documentación personal y dinero en efectivo. En cuestión de segundos, el chofer perdió las herramientas con las que trabajaba y quedó abandonado en plena madrugada después de sufrir una agresión que pudo haber terminado de una manera mucho peor.
Sin embargo, el caso tuvo un giro tan inesperado como llamativo. Mientras los policías avanzaban con la investigación, una mujer de 39 años llegó a la dependencia policial acompañada por una adolescente de 15 años para realizar otro trámite por el robo de un teléfono. Fue entonces cuando ocurrió algo que cambiaría por completo el rumbo de la causa.
La víctima escuchó una voz. Apenas unos segundos. Lo suficiente para que se le erizara la piel. Era la misma voz que había escuchado dentro de su auto durante el asalto. De inmediato alertó a los efectivos y señaló a una de las mujeres como participante del robo que acababa de denunciar.
A partir de ese reconocimiento, la Fiscalía ordenó medidas urgentes y la detención de la mujer mayor de edad, mientras que también intervino el organismo correspondiente por la presencia de la adolescente. La investigación continuó durante toda la mañana para reconstruir los movimientos de los sospechosos y determinar quién era el hombre armado que ejecutó el ataque.
La historia no terminó ahí. El Fiat Cronos robado apareció abandonado en el sector oeste de Roca. El hallazgo representó un avance clave para los investigadores, los peritos del Gabinete de Criminalística levantaron rastros y ahora los investigadores intentan dar con el otro asaltante.