La defensa de Konstantin Rudnev interpuso un Recurso Extraordinario Federal con el objetivo de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación intervenga en la disputa procesal por la prisión domiciliaria del ciudadano ruso imputado en la causa por presunta trata de personas que se tramita en Bariloche.
La presentación ataca la resolución de la Cámara Federal de Casación Penal, notificada el 25 de junio, que dispuso "declarar inadmisible la impugnación 'horizontal'" articulada por la defensa.
El escrito lleva la firma del defensor Martín Sarubbi y plantea que la resolución impugnada decidió "arbitrariamente" cerrar la revisión de una decisión anterior que, a su criterio, constituye el verdadero núcleo del conflicto: la admisión de la queja del Ministerio Público Fiscal que habilitó a la Casación a denegar la prisión domiciliaria.
El argumento central de la defensa es categórico, porque "el recurso de casación no resulta un remedio procesal válido" para que la fiscalía cuestione la morigeración de una medida de coerción.
Según el escrito, al admitir la queja fiscal la Cámara concedió "un recurso inexistente en el ordenamiento procesal" que puso "en jaque" el arresto domiciliario, generando un "gravamen irreparable" que torna la decisión equiparable a una sentencia definitiva y, por ende, revisable por la Corte Suprema.
Qué se había definido previamente
La Fiscalía había pedido extender tanto el tiempo de la investigación como la prisión preventiva del acusado. Un juez de garantías de Bariloche hizo lugar a ambos pedidos.
Sin embargo, cuando el caso fue revisado por el Colegio de Jueces de General Roca, los magistrados mantuvieron la extensión de la investigación, pero cambiaron la prisión preventiva por una prisión domiciliaria con tobillera electrónica y otras restricciones.
La Fiscalía no estuvo de acuerdo con esa decisión e intentó apelarla ante la Cámara Federal de Casación Penal. En un primer momento, el propio Colegio de Jueces rechazó ese recurso porque consideró que no correspondía.
Ante esa negativa, la Fiscalía presentó una queja directamente ante la Cámara de Casación, que aceptó tratar el planteo.
La defensa cuestionó esa decisión al considerar que la Cámara aceptó el reclamo de la Fiscalía sin dar una explicación suficiente, ya que solo señaló que el recurso cumplía con los requisitos formales.
Por ese motivo, el abogado defensor presentó un nuevo recurso para que otra sala de la misma Cámara revisara esa decisión, con el argumento de que todas las resoluciones judiciales pueden ser revisadas si son arbitrarias. Sin embargo, ese planteo fue rechazado.
El pedido final de la defensa
Ahora, la defensa llevó el caso mediante un recurso extraordinario, en el que sostiene que la decisión que benefició al acusado con la prisión domiciliaria no era una sentencia definitiva y, por lo tanto, no podía ser revisada por la Cámara de Casación.
Además, argumenta que durante el proceso debe prevalecer la libertad del imputado mientras no exista una condena firme, en línea con el principio de presunción de inocencia.
Finalmente, la defensa sostiene que se vulneraron garantías constitucionales como el derecho de defensa, el debido proceso y el derecho a recurrir las decisiones judiciales.