Un distribuidor de herramientas sufrió un millonario robo en Catriel luego de que al menos tres delincuentes llegaran en una moto, fueran directamente hacia la camioneta en la que trasladaba la mercadería y violentaran sus cerraduras para llevarse un cargamento cuyo valor superaría los 20 millones de pesos. El viajante se encontraba descansando en un domicilio de calle La Rioja al 450 cuando los ladrones atacaron el vehículo y escaparon con soldadoras, roto martillos, taladros, amoladoras y otras herramientas.
El robo quedó parcialmente registrado por cámaras de seguridad. Las imágenes muestran la llegada de una moto y, casi sin perder tiempo, a los delincuentes dirigiéndose hacia la camioneta. No se trató de una recorrida por la zona ni de un intento improvisado: fueron directamente sobre el vehículo y comenzaron a violentar las cerraduras.
A partir de allí, la escena fue cuestión de minutos. Los delincuentes abrieron el furgón y comenzaron a sacar las herramientas que se encontraban en su interior. El volumen y el peso de los elementos sustraídos generan uno de los principales interrogantes de la investigación: cómo hicieron para trasladar semejante cantidad de mercadería.
De hecho, existe la sospecha de que la moto no habría sido el único vehículo utilizado durante el golpe y que podría haber intervenido un auto de apoyo. Por ahora se trata de una hipótesis que deberá ser confirmada a partir del análisis de las cámaras y de las distintas tareas investigativas.
El damnificado es un distribuidor que visita periódicamente Catriel para abastecer a comercios dedicados a la venta de herramientas, ferretería y materiales para la construcción. Esa circunstancia también forma parte de la investigación, porque abre otro interrogante: si los delincuentes simplemente detectaron la camioneta estacionada o si conocían de antemano que allí había un cargamento de herramientas de importante valor.
Entre los elementos robados hay soldadoras, roto martillos, taladros, amoladoras y herramientas de diferentes características. No se trata, por lo tanto, de objetos pequeños que puedan ser trasladados fácilmente en una moto. El volumen del botín es precisamente uno de los aspectos que los investigadores intentan reconstruir para determinar cómo fue organizada la fuga.
Mientras tanto, las cámaras vecinales se transformaron en una de las principales fuentes de información para intentar reconstruir el recorrido de los delincuentes. La moto que aparece en las imágenes, los movimientos alrededor de la camioneta y la eventual presencia de otro vehículo son ahora parte del análisis.