Dos de los rugbiers condenados a prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa debieron abandonar temporalmente la cárcel donde cumplen su condena para recibir atención médica en distintos centros de salud de la provincia de Buenos Aires.
Se trata de Máximo Thomsen y Matías Benicelli, quienes fueron sentenciados en 2023 por el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores como coautores del homicidio ocurrido el 18 de enero de 2020 frente al boliche Le Brique de Villa Gesell.
Según se informó, el pasado 29 de abril, Thomsen fue trasladado desde la Unidad Penal de Melchor Romero hasta la Unidad 22 de Olmos, donde funciona un hospital penitenciario. Allí fue sometido a una consulta vinculada a un problema oftalmológico que requería atención especializada.
Días antes había sido derivado Benicelli. En su caso, el traslado se produjo el 26 de marzo, cuando fue llevado al Hospital Rossi de La Plata para ser evaluado por especialistas en traumatología.
De acuerdo con la información conocida, el condenado presenta un inconveniente en los meniscos de una rodilla, situación que motivó estudios y controles médicos. Incluso, trascendió que los profesionales analizan la posibilidad de una eventual intervención quirúrgica.
Pese a estos movimientos, ambos continúan alojados en la Unidad 61 de Melchor Romero, donde cumplen la condena a prisión perpetua impuesta por la Justicia bonaerense.
Los dos integran el grupo de cinco jóvenes que recibieron la pena máxima por el asesinato de Fernando Báez Sosa. La sentencia determinó que actuaron como coautores del ataque que terminó con la muerte del joven a la salida de un local bailable en Villa Gesell.
Junto a Thomsen y Benicelli también fueron condenados a prisión perpetua Ciro Pertossi, Luciano Pertossi y Enzo Comelli.
En tanto, los otros tres acusados del caso -Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi- fueron considerados partícipes secundarios y recibieron condenas de 15 años de prisión.
El crimen de Fernando Báez Sosa se convirtió en uno de los casos judiciales de mayor repercusión de los últimos años en Argentina. A más de seis años del hecho, los ocho condenados permanecen detenidos mientras continúan distintas instancias judiciales derivadas de la causa.
Los recientes traslados de Thomsen y Benicelli estuvieron exclusivamente relacionados con cuestiones médicas y no modifican las condiciones de detención ni las condenas que ambos cumplen en el sistema penitenciario bonaerense.