La Justicia autorizó la pericia sobre el celular de un conocido de Gonzalo Segobia, único imputado por el femicidio de Silvia Cabañares, en una decisión clave que podría confirmar vínculos y conversaciones comprometedoras mencionadas por una testigo.
El teléfono pertenece a Jesús Campodónico, un nombre que no pasa desapercibido en el expediente. Según el testimonio que encendió todas las alarmas, él y Segobia habrían estado juntos en una vivienda de Las Perlas al día siguiente del crimen, donde fueron escuchados decir una frase escalofriante: “se nos fue de las manos”.
A partir de ese dato, la fiscalía y la querella avanzaron con el pedido para abrir el dispositivo, convencidos de que allí puede haber información determinante. No se trata de un detalle menor: el análisis podría confirmar la relación entre ambos y, sobre todo, reconstruir qué pasó en las horas posteriores al brutal asesinato.
Sin embargo, la defensa intentó frenar la jugada. El abogado de Segobia se opuso a la apertura del celular, apoyándose en planteos formales. Pero la jueza de Garantías, Agustina Bagniole, fue tajante: consideró que existe un “interés claro” en avanzar con la medida y rechazó los argumentos, habilitando la pericia.
El trasfondo suma más tensión. Campodónico está vinculado a una causa por drogas en Neuquén y comparte un dato que generó ruido: su abogado en ese expediente es el mismo que defiende a Segobia en el femicidio, aunque en otra instancia fue asistido por un defensor oficial.
Mientras tanto, el reloj corre sin pausa. El plazo de la investigación y la prisión preventiva vencen el 2 de abril, cuando se cumplirá un año de la detención del único imputado. Con ese límite encima, la fiscalía deberá definir si lleva el caso a juicio con las pruebas actuales o si da un paso atrás.
En ese escenario, el expediente sigue mostrando la violencia extrema del crimen. Silvia Cabañares fue asesinada en septiembre de 2023 en un descampado de Las Perlas: recibió un golpe brutal en la cabeza, una herida letal en el cuello y el ojo, y luego fue atacada con 17 puñaladas.