El femicidio de Silvia Cabañares sigue sacudiendo los tribunales y la sociedad. En una audiencia realizada este lunes en el Foro Penal, la Fiscalía reformuló los cargos contra el único imputado, precisando su rol de partícipe necesario en el delito de homicidio agravado por femicidio y alevosía. Además, la jueza de Garantías resolvió extender la etapa de investigación y prorrogar la prisión preventiva por dos meses más.
La decisión se apoyó en nuevas pruebas: el impacto de las antenas que revelaron la actividad de teléfonos en la zona, las declaraciones de testigos, las imágenes de cámaras de seguridad que muestran el vehículo del acusado y su comportamiento posterior para ocultar evidencias. Todo esto reforzó la hipótesis de la Fiscalía y justificó el cambio de calificación.
El fiscal del caso fue contundente: “El riesgo procesal se mantiene desde el primer día y tenemos que actuar con perspectiva de género y cuidar a esos testigos, varios de ellos en situación de extrema vulnerabilidad. Que recupere la libertad sería un grave entorpecimiento”.
La querella, en representación de la familia de Cabañares, acompañó el pedido y advirtió que algunos familiares viven bajo consigna policial por el peligro que implica un caso vinculado al narcomenudeo. La defensa, en cambio, rechazó la reformulación y solicitó prisión domiciliaria en Neuquén, alegando que su cliente no conocía a la víctima ni tenía vínculos con su entorno.
La jueza de Garantías resolvió a favor de la Fiscalía, extendiendo la etapa penal preparatoria hasta el 2 de abril de 2026 y ordenando que el acusado continúe alojado en un penal provincial. Argumentó que el riesgo procesal está presente y que no es necesario esperar a que ocurra un hecho concreto para mantener la medida cautelar. El caso, que combina la brutalidad de un femicidio con la sombra del narcomenudeo, sigue sumando capítulos judiciales y mantiene en vilo a la comunidad.