La muerte de un hombre de unos 60 años en el barrio Arévalo de Cipolletti quedó envuelta en un manto de dudas: aunque todo apunta a una posible intoxicación por monóxido de carbono, un dato inquietante, el fuerte olor que sintieron los familiares al ingresar a la vivienda, contradice esa hipótesis y mantiene el caso bajo la carátula de “muerte dudosa”, a la espera de la autopsia.
El hallazgo se produjo en una vivienda ubicada sobre calle López y Planes, casi Gabriel Mistral. Allí, familiares de la víctima ingresaron y se toparon con la escena más temida: el hombre estaba sin vida dentro de la casa. De inmediato, el episodio activó la intervención policial y judicial, que decidió no cerrar ninguna línea de investigación en las primeras horas.
En un primer momento, la sospecha giró en torno a un posible escape o mala combustión de un calefactor, una situación que suele repetirse en épocas de frío y que muchas veces termina en tragedia silenciosa. Sin embargo, con el correr de las horas, apareció un elemento que encendió las alarmas: quienes encontraron el cuerpo aseguraron haber percibido un olor fuerte en el ambiente.
Y ahí es donde el caso empieza a hacer ruido. El monóxido de carbono es conocido como el “asesino invisible” justamente porque no tiene olor, ni color, ni sabor. Entonces, ese detalle no es menor: abre interrogantes sobre qué ocurrió realmente dentro de la vivienda.
Mientras tanto, los peritos trabajaron en el lugar para relevar el estado de los artefactos de calefacción y las condiciones generales del inmueble. Aunque se presume que podría haber existido un mal funcionamiento, nada será confirmado hasta que se completen los estudios técnicos y forenses.
En paralelo, el cuerpo fue trasladado durante la noche a la morgue judicial de General Roca, donde este martes se realiza la autopsia. Ese procedimiento será clave para determinar la causa exacta de la muerte: si hubo intoxicación por monóxido, por otro tipo de gas o si existió algún otro factor que desencadenó el desenlace.
Por ahora, la causa sigue abierta y bajo análisis. Porque en este tipo de casos, un detalle,como un simple olor fuera de lugar, puede cambiar por completo la historia.