Belisle amaneció con un operativo que sacudió la tranquilidad del pueblo. En una vivienda ubicada sobre la calle Sarmiento, la Policía descubrió lo que muchos ya llaman un "narcojardín": 15 plantas de cannabis sativa en plena floración, con alturas que iban desde un metro hasta superar los dos. Un hallazgo que dejó expuesta la magnitud de lo que se gestaba puertas adentr
El procedimiento no fue casual. Durante tres semanas, efectivos de la Delegación Toxicomanía de Lamarque siguieron cada movimiento sospechoso en la zona. El dato inicial fue aportado por los efectivos de la Subcomisaría 64° de la localidad, quienes notaron movimientos extraños, relacionados con el narcomenudeo a cualquier hora. Primero fueron simples indicios venta de droga, pero luego se transformó en una pesquisa minuciosa que terminó por confirmar las sospechas: en esa vivienda se escondía un cultivo ilegal que prosperaba a espaldas de la ley.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando personal del COER irrumpió en la casa apenas amaneció. Con armas largas y chalecos antibalas, garantizaron la seguridad del procedimiento mientras los investigadores ingresaron al domicilio. Allí, entre macetas y estructuras improvisadas, se levantaba un verdadero bosque verde cargado de THC, el componente psicoactivo que confirma la ilegalidad del hallazgo.
El dueño de casa, un hombre de 51 años, quedó inmediatamente vinculado a la causa por infracción a la Ley 23.737. Su identidad se mantiene bajo reserva, pero la justicia federal ya tomó el caso y analiza las pruebas recolectadas. El futuro judicial del sospechoso dependerá de lo que surja de las pericias y de la magnitud que se le atribuya al cultivo
La noticia corrió como reguero de pólvora por Belisle. Vecinos se mostraron sorprendidos por el procedimiento y el hallazgo, aunque muchos sospechaban de la actividad ilegal que se desarrollaba en la vivienda. Las plantas fueron secuestradas y trasladadas como evidencia. Ahora, la justicia federal deberá determinar cómo se componía la red de distribución y venta.