Jorge Javier Julián Valdez, señalado como el autor del brutal ataque a tiros contra una vivienda de barrio Nuevo de Roca donde una nena de 11 años recibió un disparo en la cabeza y sobrevivió de milagro, ya fue trasladado a Río Negro bajo fuerte custodia policial. El acusado había sido detenido en Puerto Madryn después de un violento operativo en el que terminó tiroteándose con la Policía chubutense junto a otros tres jóvenes.
La causa había sacudido a toda la región el 21 de febrero pasado. Esa tarde, una ráfaga de disparos destrozó el frente de una casa ubicada en la zona norte roquense. Adentro estaban dos hermanas. Una de ellas, de apenas 11 años, cayó gravemente herida tras recibir un balazo en la cabeza. La otra también terminó lesionada en medio del horror. Los gritos desesperados, la sangre y la corrida hacia el hospital quedaron grabados en la memoria de los vecinos.
Con el paso de las horas, la investigación empezó a mostrar un trasfondo mucho más pesado. La hipótesis de un ajuste de cuentas ligado al narcomenudeo comenzó a tomar fuerza y la Policía de Río Negro avanzó sobre distintos puntos calientes de la ciudad. Así llegaron los ocho allanamientos simultáneos que terminaron destapando droga, dinero, municiones y una estructura que, según los investigadores, operaba en varios barrios de Roca.
Pero mientras los allanamientos explotaban en la ciudad, el principal sospechoso ya había escapado hacia Chubut. Ahí comenzó otra etapa de la cacería. Los investigadores lograron cercarlo en Puerto Madryn y el operativo terminó de la peor manera: tiros, tensión y cuatro detenidos después de un enfrentamiento armado con efectivos de esa provincia.
En aquel momento, los acusados, Sandro Sergio Sebastián Valdez (25), Dylan Oscar Bayón (21), Jorge Javier Julián Valdez (24) y Mariano Isaías Ñancufil (19), habían quedado detenidos en Chubut y no habían sido extraditados de inmediato, situación que había generado fuerte expectativa en torno a la causa. Sin embargo, ahora la historia cambió. Finalmente, Valdez fue entregado a una comisión especial de Río Negro integrada por personal de Investigaciones Judiciales y grupos tácticos, que concretó el traslado hasta General Roca.
El acusado quedó alojado en una dependencia policial rionegrina a la espera de la audiencia de formulación de cargos por homicidio en grado de tentativa, que avanza bajo fuerte hermetismo judicial. Mientras tanto, la investigación sigue abierta y no descartan nuevas detenciones.