Un patrullaje preventivo terminó con un hallazgo que sorprendió a los efectivos policiales en Neuquén: un Volkswagen Beetle que circulaba por la ciudad tenía un pedido de secuestro por robo vigente desde 2015. El vehículo fue detectado a partir de una serie de irregularidades en su identificación.
El procedimiento se realizó durante la noche del domingo 6 de septiembre, cuando personal de la División Motorizada (DeMoSe) realizaba tareas de prevención en inmediaciones de calle Primeros Pobladores, en el marco de una orden operacional.
Durante el recorrido, los policías observaron un detalle que llamó su atención: el Volkswagen Beetle circulaba sin la chapa patente colocada. Ante esta situación, decidieron realizar una verificación más exhaustiva del rodado. Fue entonces cuando apareció otra irregularidad. Los efectivos compararon el dominio grabado en los cristales con el número de chasis visible en el parabrisas y comprobaron que los datos no coincidían.
La sorpresa apareció al revisar el chasis
Frente a las inconsistencias detectadas, los policías solicitaron la intervención de personal especializado de Automotores para determinar la verdadera identificación del vehículo. La consulta a partir del número de chasis permitió establecer que el rodado estaba relacionado con otro dominio y que este último registraba un pedido de secuestro por robo vigente desde el 11 de febrero de 2015.
El requerimiento había sido emitido en la localidad de Lanús, provincia de Buenos Aires. Es decir, el vehículo era buscado desde hacía más de 11 años. La situación generó además una nueva complicación cuando se presentó en el lugar un hombre que manifestó ser el propietario del Beetle y exhibió documentación para acreditar la titularidad.
Sin embargo, los efectivos constataron que la tarjeta presentada no correspondía al vehículo que estaban verificando.
El conductor fue demorado y el auto quedó secuestrado
Ante las irregularidades y por disposición de la autoridad competente, el hombre fue demorado por una presunta infracción vinculada al delito de encubrimiento. En tanto, el Volkswagen Beetle fue trasladado a una dependencia policial, donde quedó secuestrado preventivamente y bajo resguardo, a disposición de las autoridades para continuar con las diligencias correspondientes. El procedimiento fue informado a las autoridades de servicio y quedó asentado en las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.
De esta manera, un control preventivo que comenzó con la detección de un vehículo sin patente terminó sacando a la luz un pedido de secuestro por robo que llevaba más de una década vigente. La investigación deberá determinar ahora las circunstancias en las que el automóvil llegó a Neuquén y la eventual responsabilidad del hombre que se presentó como su propietario.