Desde que la Provincia del Neuquén tomó la decisión de asumir la lucha contra el narcomenudeo (que hasta entonces estaba bajo la órbita de la Justicia federal) se fortaleció el combate contra el delito. Los resultados reflejan el alcance de esa determinación: 500 allanamientos en aguantaderos de venta de drogas, 218 personas condenadas y 43 clausuras, según el balance de la dirección Antinarcóticos de la Policía del Neuquén, correspondiente al período comprendido entre el 28 de febrero de 2025 y el 4 de noviembre de 2026.
Las cifras representan un promedio aproximado de seis allanamientos por semana durante el período informado y reflejan una tarea sostenida de investigación e intervención contra los puntos de comercialización de drogas, también llamados guaridas o aguantaderos.
La implementación de la Ley provincial 3488 -impulsada por los tres poderes del Estado provincial neuquino- permitió que la Provincia tomara las riendas frente a una problemática que afecta directamente la seguridad y la convivencia. Con la intervención de la Justicia provincial y el trabajo de la Policía del Neuquén, se fortaleció la capacidad de investigar y actuar contra el eslabón final de la comercialización de estupefacientes.
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, destacó: “La decisión de asumir esta responsabilidad fue acertada. No podíamos seguir esperando los tiempos de la Justicia Federal mientras los vecinos reclamaban respuestas contra la venta de drogas en sus barrios. Tomamos las riendas porque entendimos que la Provincia tenía que involucrarse y actuar. Cada punto de venta que se cierra es un avance para la comunidad, y cada condena es un mensaje claro: vender droga en Neuquén tiene consecuencias”.
La lucha contra el narcomenudeo requiere el compromiso de los tres poderes del Estado, cada uno desde sus competencias y con pleno respeto por su independencia. El Poder Legislativo aporta las herramientas legales; el Ejecutivo fortalece la prevención, el equipamiento y la capacidad operativa policial; y la Justicia investiga, juzga y aplica las sanciones correspondientes.
“Para sacar la droga de nuestros barrios necesitamos a los tres poderes del Estado comprometidos en esta lucha. Necesitamos leyes, recursos, investigaciones y condenas. Cada poder tiene una responsabilidad y los vecinos necesitan que la cumplamos. Nuestro objetivo es que ningún lugar de Neuquén quede fuera de esta tarea y que las familias sepan que hay un Estado presente, decidido a protegerlas”, agregó Nicolini.
El balance incluye el secuestro de 227 kilos de cannabis (marihuana), 49,5 kilos de clorhidrato de cocaína y 18 pastillas de éxtasis. También se incautaron 276 millones de pesos y 28.300 dólares, además de 124 vehículos.
Las intervenciones permitieron retirar de circulación 102 armas y 2.770 municiones, un dato que evidencia la importancia de atacar al narcomenudeo también desde la prevención de la violencia y la protección de los vecinos.
A las 43 clausuras se sumaron cinco demoliciones. Estas acciones forman parte de una respuesta planificada para impedir que los lugares utilizados para comercializar drogas continúen funcionando y afectando la vida cotidiana de los barrios.
El gobierno manifiesta que sostener este trabajo exige investigación, presencia territorial y coordinación entre las instituciones. El objetivo es avanzar contra la venta de drogas en toda la provincia y consolidar la recuperación de las condiciones de seguridad para las familias neuquinas.