La Justicia federal procesó a nueve hombres acusados de integrar una red de explotación sexual que operaba en el barrio porteño de Recoleta, donde al menos 50 mujeres -incluidas dos menores- fueron captadas y sometidas en un prostíbulo encubierto como boliche.
La resolución fue dictada por el juez Sebastián Casanello, quien dispuso los procesamientos sin prisión preventiva y ordenó una serie de medidas patrimoniales y restrictivas contra los imputados.
Según la investigación, el lugar funcionaba bajo el nombre “D’Lirio”, frente al Cementerio de la Recoleta, y operaba mediante un sistema de captación de mujeres a través de redes sociales, con falsas ofertas laborales bajo la modalidad de “presencias”. Las víctimas eran obligadas a trabajar durante extensas jornadas nocturnas, con pagos bajos y bajo condiciones estrictas de control. Además, se coordinaban encuentros sexuales con clientes en hoteles cercanos.
El expediente detalla que la organización contaba con una estructura jerárquica, con roles definidos para el reclutamiento, la administración, la asignación de clientes y la gestión del dinero. La causa se inició a partir de una denuncia anónima realizada en 2022 a la Línea 145, y derivó en un allanamiento en julio de 2024 que permitió desarticular el funcionamiento del local.
El juzgado también ordenó embargos por más de 7.800 millones de pesos, la inhibición de bienes de la empresa responsable y la prohibición de salida del país para los acusados.