La madrugada se desbordó en Chimpay. Lo que parecía otra salida nocturna terminó en violencia pura frente al boliche “Sinaloa”, donde un grupo comenzó a agitar la escena hasta convertirla en un foco de tensión.
Todo se activó minutos antes de las 8, cuando un llamado al 101 alertó sobre disturbios en la esquina de Mariano Moreno y San Martín. Al llegar, los policías se encontraron con un hombre golpeado y un clima que ya estaba al límite. La situación escaló sin aviso. De un momento a otro, empezaron a volar piedras contra los uniformados. El aire se llenó de gritos, corridas y proyectiles. El control se perdió.
Uno de los impactos dio de lleno en un efectivo policial. El golpe en la cabeza le provocó una herida con sangrado y obligó a su traslado inmediato al hospital, donde quedó en observación.
La violencia no terminó ahí. Otro piedrazo reventó el parabrisas de un móvil policial, dejando en evidencia el nivel de agresión. En medio del caos, los agentes se replegaron junto al herido y al primer hombre asistido, que terminó yéndose sin ser identificado.
Horas después, con un operativo desplegado, la Policía logró ubicar al presunto agresor a pocas cuadras. Fue detenido en la vía pública y trasladado a la Comisaría 37, mientras la tensión empezaba a bajar.
El episodio sumó una denuncia más: el dueño del boliche acusó daños en su vehículo. La Fiscalía intervino y avanzó con cargos por daño, lesiones, atentado y resistencia a la autoridad. El joven, de 19 años, quedó detenido y enfrentó la formulación de cargos esa misma tarde.