La continuidad del Operativo “Audi”, iniciado en mayo contra una organización narco que operaba entre el Alto Valle y Bariloche, permitió encontrar 5,499 kilos de cocaína que estaban escondidos en un compartimiento oculto de un Ford Focus que ya había sido secuestrado. La pista surgió del análisis de las comunicaciones obtenidas durante la investigación y fue seguida por los efectivos de Toxicomanía, que volvieron sobre el vehículo con tecnología especializada y el apoyo de “Máximo”, el perro detector de drogas.
La investigación había comenzado 13 meses antes de los primeros allanamientos y permitió reconstruir el funcionamiento de una estructura dedicada al traslado y comercialización de estupefacientes. El 28 de mayo, la Policía realizó nueve procedimientos simultáneos, ocho en Allen y uno en Bariloche. Aquella primera etapa terminó con dos detenidos y cinco personas vinculadas a la causa, además del secuestro de 1,6 kilos de cocaína, 1,1 kilos de marihuana, armas, vehículos, dinero y 20 teléfonos celulares.
Sin embargo, el operativo de mayo no significó el cierre de la investigación. Por el contrario, los teléfonos secuestrados comenzaron a ser analizados y las comunicaciones permitieron detectar nuevos elementos sobre el movimiento de la organización. Entre esas pistas apareció un dato que apuntaba a uno de los vehículos incautados: los investigadores sospecharon que podía tener más droga escondida.
Así fue que volvieron sobre el Ford Focus. Con un escáner BXM2000 y el trabajo del can “Máximo”, los efectivos realizaron una búsqueda exhaustiva del automóvil hasta detectar una modificación en la zona posterior del habitáculo, debajo del sector de la luneta trasera. Allí había un compartimiento especialmente acondicionado que no podía advertirse a simple vista.
Adentro aparecieron cinco paquetes rectangulares. La droga estaba cubierta con grasa roja, papel carbónico y cinta de embalar, un sistema utilizado para dificultar su detección. Los investigadores realizaron las pruebas correspondientes y determinaron que se trataba de cocaína, con un peso total de 5,499 kilos. Los paquetes también tenían logos identificatorios, entre ellos un delfín y la inscripción “Skoda”, que ahora son analizados como parte de la investigación.
El hallazgo obligó además a volver a mover las piezas de la investigación. Después de encontrar la cocaína escondida en el Ford Focus, la Justicia Federal autorizó nuevas medidas: tres allanamientos en Allen y requisas en celdas de la Unidad 5, Colonia Penal, y del Establecimiento de Ejecución Penal N°2 de General Roca. En esos procedimientos fueron secuestrados teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés para la causa.
La dimensión de la estructura investigada ya había quedado expuesta en mayo. Según la acusación fiscal, la organización contaba con una logística aceitada para trasladar droga desde el Alto Valle hacia Bariloche, utilizando vehículos particulares e incluso personas que viajaban como “mulas” en colectivos de larga distancia. También se detectaron grupos de WhatsApp y Telegram utilizados para ofrecer estupefacientes, coordinar entregas y controlar el ingreso de nuevos integrantes.
A eso se sumó el movimiento económico que llamó la atención de los investigadores. La causa expuso operaciones por cientos de millones de pesos, vehículos de alta gama y una estructura que, según la hipótesis fiscal, utilizaba la compra y venta de automóviles como una de las formas para introducir al circuito legal parte del dinero obtenido con la comercialización de drogas.
Ahora, la investigación vuelve a demostrar que aquel procedimiento de mayo no fue el final, sino apenas una parte de una causa mucho más grande. Con este nuevo golpe, la causa ya tiene 7,169 kilos de cocaína y 1,165 kilos de marihuana secuestrados. Y lejos de cerrarse, la investigación continúa bajo la órbita de la Justicia Federal para determinar hasta dónde llegaba la organización, quiénes cumplían cada función y qué otros secretos pueden quedar todavía escondidos detrás de aquella red que conectaba al Alto Valle con Bariloche.