La investigación por el paquete explosivo que detonó el 20 de febrero en la Escuela Superior de Gendarmería, en la Ciudad de Buenos Aires, continúa con nuevas pericias y análisis tecnológicos. La Justicia intenta establecer quién envió la encomienda y cuál fue el motivo del ataque, mientras dos hipótesis concentran la pesquisa: un hecho con fines propagandísticos o un agravio personal contra un excomandante de la fuerza.
El artefacto explotó cuando el excomandante mayor Diego Gasparutti, quien dirigió la Escuela Superior entre 2021 y 2022, fue a retirar un paquete que había permanecido cuatro meses en el edificio. La detonación dejó tres personas heridas.
Las pistas que analiza la Justicia
Según la investigación, la encomienda fue despachada desde un punto de correo sin identificación en el barrio porteño de Caballito, lo que complicó la reconstrucción del recorrido del envío.
Los investigadores también analizan un correo electrónico aportado por la persona que entregó el paquete. La dirección estaría registrada a nombre de alguien que actualmente reside en Estados Unidos, por lo que ahora buscan determinar si esa persona estuvo en Argentina o si se utilizó una identidad falsa para ocultar al verdadero remitente.
Dos hipótesis sobre el ataque
En un primer momento se evaluó una posible vinculación con grupos anarquistas debido a características del correo electrónico utilizado. Sin embargo, esa línea perdió fuerza tras las pericias sobre el explosivo empleado.
Los especialistas señalaron que el artefacto presenta similitudes con el utilizado en el atentado contra Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, ocurrido en septiembre de 2024. Según la investigación, el dispositivo pudo haber sido construido por una persona con conocimientos técnicos, aunque no necesariamente por un experto en explosivos.
Actualmente, las hipótesis con mayor peso son un ataque propagandístico o un conflicto personal dirigido contra Gasparutti. Para avanzar, los peritos realizan análisis de comunicaciones, teléfonos celulares activados en la zona y publicaciones en redes sociales que podrían estar relacionadas con el caso.
La causa está a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, mientras continúan las tareas de distintas áreas especializadas en explosivos para identificar a los responsables.