Un efectivo de la Policía del Chaco protagonizó este martes una jornada de violencia extrema al asesinar a disparos a su padre y a su expareja. El agresor fue identificado formalmente como el cabo primero Luciano Alberto Etudié.
El doble crimen comenzó en la vivienda del agresor, donde mantuvo un violento enfrentamiento con su progenitor. La disputa se originó porque el padre del efectivo se negó a entregarle las llaves de un automóvil Ford Ka negro. Sin mediar más palabras, Etudié abrió fuego y su padre falleció en el lugar como consecuencia del disparo. Tras el parricidio, el cabo se retiró de la propiedad para dirigirse hacia su segunda víctima.
Secuestro y femicidio en Tres Bocas
Según informó Diario Chaco, después de asesinar a su padre, Etudié se trasladó al domicilio de su expareja, Graciela López. Bajo amenaza, obligó a la mujer a subir a su vehículo junto a su hija menor de edad y se dirigieron hacia el paraje Tres Bocas.
En el lugar, personal de la Comisaría de Vilelas encontró al cabo apuntando con su arma reglamentaria 9mm a la cabeza de la mujer. A pesar de los intentos de negociación del Cuerpo de Operaciones Especiales (COE), el agresor efectuó el disparo mortal frente a los agentes.
Durante el operativo, Etudié resultó herido por un disparo de la fuerza especial y fue trasladado de urgencia al Hospital Perrando, con una herida de entrada en el mentón y salida en el rostro. Posteriormente, fue derivado a un sanatorio privado de Resistencia, donde permanece internado bajo estricta custodia policial.
Investigación y pruebas clave
En el marco de los rastrillajes, buzos de la Sección Salvamento de Bomberos recuperaron el teléfono celular del cabo, hallado sumergido en la zona recreativa de El Paranacito. El dispositivo fue incorporado como prueba clave, y los peritajes buscarán determinar si existieron mensajes o llamadas que indiquen premeditación en el doble crimen.
La Fiscalía Penal N° 10 de Chaco coordina las tareas de relevamiento en ambas escenas del hecho. Los investigadores trabajan para reconstruir la secuencia exacta de los ataques y determinar si existían antecedentes de violencia denunciados previamente por la mujer asesinada.
El caso se investiga como femicidio con agravante de violencia de género, y se aguardan los resultados de las autopsias y de las pericias balísticas sobre el arma reglamentaria del cabo.