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Prisión domiciliaria para la mujer acusada de cruzar un semáforo en rojo y matar a Elizabeth Martínez

La fiscalía se opuso al cambio de la medida cautelar al sostener que persisten los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, el juez consideró que esos riesgos disminuyeron y autorizó que la acusada permanezca en su domicilio hasta el 14 de agosto.

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Miércoles, 15 de julio de 2026 a las 13:25
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Silva está imputada por la muerte de Elizabeth Martínez y por las lesiones sufridas por su hijo.

La Justicia de Neuquén concedió la prisión domiciliaria a Claudia Soledad Silva, imputada por atropellar y matar a Elizabeth Martínez y por causar graves lesiones a su hijo de un año en otro accidente vial. La acusada permanecerá detenida en su domicilio, con tobillera electrónica, hasta el 14 de agosto.

La modalidad de detención de Silva fue modificada este miércoles durante una audiencia realizada en la Ciudad Judicial. De esta manera, dejará de cumplir prisión preventiva en la Comisaría 52 de Centenario para hacerlo bajo arresto domiciliario.

La fiscalía pidió prisión preventiva 

La fiscal del caso, Guadalupe Inaudi, y la asistente letrada Agustina Jarry solicitaron que la imputada continuara alojada en la dependencia policial, al sostener que siguen vigentes los riesgos procesales de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Ambas integrantes del Ministerio Público Fiscal están a cargo de la investigación por el hecho en el que Silva embistió y provocó la muerte de la motociclista Elizabeth Martínez tras cruzar un semáforo en rojo.

Durante la audiencia, las representantes de la fiscalía sostuvieron que el tratamiento médico que la imputada debe cumplir luego de una intervención quirúrgica realizada a fines del mes pasado puede desarrollarse en la unidad de detención. “La prisión preventiva ya fue confirmada por distintas instancias de revisión e impugnación y se rechazaron los diversos pedidos de prisión domiciliaria”, remarcó Inaudi.

Según la investigación, la acusada cruzó un semáforo en rojo y atropelló a la motociclista, que falleció en el acto.

La fiscal insistió en que los riesgos procesales permanecen vigentes. “El riesgo de fuga y de entorpecimiento se encuentran firmes”, puntualizó, y destacó que de acuerdo a un informe elaborado este martes por el Cuerpo Médico Forense, “no hay condición que sea incompatible con su permanencia en una unidad de detención” tras la operación, ya que el tratamiento que debe seguir implica “curaciones de heridas quirúrgicas, antibióticos y analgésicos”.

El abogado querellante, que representa a la familia de Elizabeth Martínez, acompañó el planteo formulado por el Ministerio Público Fiscal.

La defensa pidió prisión domiciliaria 

El pedido para reemplazar la prisión preventiva por la domiciliaria fue presentado por la defensa de Silva. Sin embargo, el juez de garantías Raúl Aufranc resolvió hacer lugar a la solicitud y modificó la modalidad de la medida cautelar.

“Creo que hay una merma de los riesgos procesales de entorpecimiento y fuga”, consideró el magistrado, entre otros argumentos porque el juicio ya fue fijado para la primera semana de agosto. Además, mencionó la situación de emergencia carcelaria declarada por la Legislatura provincial.

La resolución establece que Silva permanecerá con prisión domiciliaria hasta el 14 de agosto, controlada mediante tobillera electrónica. Hasta tanto se concrete la colocación del dispositivo, la Policía deberá realizar tres rondines diarios en el domicilio. Además, tendrá prohibido mantener contacto, por cualquier medio, con las personas que deban declarar como testigos en la causa.

El choque en el que murió Elizabeth Martínez

Silva está imputada por la muerte de Elizabeth Martínez, ocurrida el 1 de agosto del año pasado sobre la Ruta 7. Según la investigación, esa mañana conducía un Volkswagen Vento gris en sentido norte, sin licencia habilitante y a una velocidad superior a la permitida. Al llegar a una intersección, cruzó un semáforo en rojo pese al intenso tránsito de la zona y embistió a Martínez, quien circulaba en motocicleta luego de dejar a su hijo en la escuela.

Como consecuencia del impacto, la mujer murió en el lugar a causa de los politraumatismos sufridos. Tras el choque, Silva escapó sin asistir a la víctima y recién horas después se presentó en la Comisaría Quinta de Centenario.

Elizabeth Martínez murió tras ser embestida cuando circulaba en motocicleta por la Ruta 7, en Centenario.

Inicialmente, la fiscalía le formuló cargos por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria, agravado además por darse a la fuga, no intentar auxiliar a la víctima, conducir sin habilitación, violar la señalización del semáforo y actuar con culpa temeraria.

Con el avance de la investigación, el Ministerio Público Fiscal reformuló la acusación y le imputó un delito más grave: homicidio simple con dolo eventual, en calidad de autora.

El otro accidente: su hijo resultó gravemente herido

Silva también está siendo investigada por otro siniestro ocurrido el 27 de julio de 2024, pocos días antes del choque fatal. De acuerdo con la investigación, alrededor de las 0.40 conducía el mismo Volkswagen Vento por la Ruta 7, a la altura del expeaje de Centenario, en sentido sur-norte. Lo hacía sin cinturón de seguridad, sin licencia de conducir, después de haber consumido alcohol y a una velocidad cercana a los 122 kilómetros por hora en un sector donde el máximo permitido era de 60.

En el vehículo viajaba su hijo de un año, ubicado en una butaca infantil que, según la acusación, no estaba correctamente asegurada. La conductora perdió el control del automóvil, recorrió casi 50 metros antes de salir hacia la banquina de ripio y terminó impactando contra un poste de alumbrado público.

“La imputada quedó recostada sobre el capot del rodado, con el parabrisas roto, sufriendo politraumatismos y fracturas”, detalló la fiscal del caso Lucrecia Sola al formular los cargos. “Su hijo resultó con politraumatismos, traumatismo de cráneo moderado, fracturas y lesión contuso cortante en cuero cabelludo”, añadió.

Por ese hecho, la fiscalía le atribuyó el delito de lesiones culposas graves agravadas por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, doblemente agravadas por circular a más de 30 kilómetros por hora por encima de la velocidad máxima permitida y por conducir sin la habilitación correspondiente.

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