No era un integrante más. Para los investigadores, el neuquino de 43 años detenido esta mañana, con graves antecedentes delictivos cumplía una función fundamental dentro de la banda acusada de cometer las entraderas más violentas registradas en el Alto Valle durante el último año. Lo conocían como el "compa neuquino" y, según la acusación, era uno de los encargados de vigilar viviendas, seleccionar objetivos y participar directamente en varios de los golpes que terminaron con familias reducidas, maniatadas y despojadas de sus ahorros.
Su captura se concretó durante la mañana en el barrio Belén de la capital neuquina, donde agentes de la Comisión Investigativa Judicial de Río Negro montaron un operativo de vigilancia que terminó con su arresto cuando intentaba retirarse de una vivienda a bordo de un Peugeot 106.
La detención representa un nuevo golpe para la organización criminal que operó durante meses en General Roca, Allen, Cipolletti, Villa Regina y Neuquén. La causa ya cuenta con varios detenidos y permitió reconstruir al menos 14 hechos delictivos ocurridos entre octubre de 2024 y septiembre de 2025. Incluso, la investigación derivó en la imputación de dos policías de la Brigada Especial acusados de filtrar información sensible a la banda.
Pero entre todos los nombres que aparecieron en los expedientes, el del "compa neuquino" ocupó un lugar especial. Los investigadores lograron identificarlo a partir de cruces telefónicos, seguimientos y el análisis de conversaciones que mantenían los integrantes de la organización. En uno de los grupos de WhatsApp secuestrados durante la investigación aparecía mencionado justamente con ese apodo.
La Fiscalía sostiene que su tarea consistía en realizar inteligencia previa sobre las viviendas elegidas para los robos. En otras palabras, era uno de los hombres que observaba movimientos, analizaba rutinas y reunía información para determinar cuándo y cómo atacar. Esa función era considerada clave para el funcionamiento de la banda, que no elegía sus víctimas al azar.
Además, los investigadores creen que no se limitaba a observar. La acusación también le atribuye participación directa en algunos de los golpes ejecutados por la organización, entre ellos uno de los robos que más repercusión tuvo en Roca. Se trata del asalto cometido en julio de 2025 en la vivienda de la hija de un reconocido empresario inmobiliario. De acuerdo con la investigación, los delincuentes se llevaron televisores, computadoras, cámaras fotográficas, perfumes, ropa y otros elementos de valor como la llave de un auto. Horas después también desapareció el Peugeot 208 de la familia, vehículo que posteriormente fue utilizado por la banda para movilizarse en nuevos hechos delictivos.
La banda de entraderas
Los investigadores describen a la organización como una estructura aceitada, con roles definidos, vehículos de apoyo, equipos de comunicación y una logística pensada para minimizar errores. Durante meses lograron concretar entraderas, robos millonarios y ataques contra familias de Roca, Cipolletti, Regina, Allen y Neuquén, utilizando siempre una mecánica similar: inteligencia previa, seguimiento de las víctimas y una rápida ejecución de los golpes.
La causa también investiga el golpe millonario contra un empresario frutícola de Allen, donde fueron robados 50 mil dólares, medio millón de pesos y joyas, además de violentas entraderas en las que las víctimas fueron reducidas, amenazadas con armas y maniatadas dentro de sus propias viviendas. En Cipolletti, una entradera en una chacra cercana a la Isla Jordán, a la que ingresaron simulando un operativo policial, se robaron cinco armas de fuego y las llaves de una financiera de Neuquén propiedad de la familia.
En esa ciudad también se los acusa por el robo a una vivienda en la calle Teniente Ibáñez, desde dodne se llevaron dos autos, un Toyota Corolla Cross y un Peugeot 208 que estaban guardados en el garage. Estos mismos autos fueron reconocidos en otros hechos. En total son 14 robos y asaltos en los que participó la banda.
Los investigadores lograron vincular los distintos episodios mediante cruces telefónicos, análisis de antenas, pericias digitales y seguimientos. Ese trabajo permitió detectar patrones repetidos, identificar a los presuntos integrantes de la organización y avanzar sobre una estructura que, según la acusación, actuó durante casi un año en distintas localidades del Alto Valle.
La detención del "compa neuquino"
La caída del "compa neuquino" era uno de los objetivos pendientes de la investigación. El procedimiento se realizó cerca de las 8.30 cuando los investigadores observaron al hombre de 43 años salir de una vivienda de calle Albardón y abordar un Peugeot 106. Ante la posibilidad de perderlo de vista, los efectivos intervinieron de inmediato y lograron interceptarlo antes de que abandonara el sector. Posteriormente, personal especializado de la Policía de Neuquén colaboró con la ejecución formal de la detención.
Durante el operativo también fue secuestrado un teléfono celular que será sometido a pericias. Los investigadores creen que el dispositivo podría aportar información sobre las comunicaciones internas de la organización y ayudar a profundizar la reconstrucción de los movimientos de la banda.
Se espera que en las próximas horas, luego de que la Justicia neuquina resuelva la extradición, se realice la formulación de cargos por los 14 hechos que se le atribuyen su participación con el resto de la banda.