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Quiénes eran los cuatro presos que se fugaron de la Unidad 12 con ayuda de un policía

Los cuatro detenidos se habían escapado el 17 de noviembre de 2025 y fueron recapturados al día siguiente. Qué antecedentes penales tenía cada uno y qué se investiga sobre una posible colaboración interna.

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Quiénes eran los cuatro presos que se fugaron de la Unidad 12 con ayuda de un policía

Los cuatro presos que se fugaron de la Unidad de Detención N.º 12 de Neuquén tenían antecedentes penales por distintos delitos: robos reiterados, intento de femicidio y encubrimiento. La evasión ocurrió el 17 de noviembre de 2025 y, según la información publicada al día siguiente, todos fueron recapturados en operativos policiales.

Los detenidos fueron identificados como Rogelio Alejandro Rojas Cisterna, Diego Ezequiel Bastías, Lucas Nicolás Cruces y Josué Jeremías Fresco. La fuga se produjo en el establecimiento penitenciario del barrio San Lorenzo, en la capital neuquina, y la investigación también apuntó a una presunta colaboración de un guardiacárcel.

Rojas Cisterna tenía una condena unificada de 11 años y seis meses de prisión por distintos robos. Bastías cumplía una pena de la misma duración por el intento de femicidio de su expareja, mientras que Cruces estaba vinculado a causas por encubrimiento reiterado. Fresco se encontraba bajo prisión preventiva, de acuerdo con los datos aportados para esta reconstrucción.

 

Rogelio Rojas Cisterna, una condena de 11 años y seis meses por robos

Rogelio Alejandro Rojas Cisterna era uno de los presos con mayores antecedentes del grupo. En 2025, la Justicia unificó varias condenas que acumulaba por robos y estableció una pena de 11 años y seis meses de prisión.

Entre los antecedentes incluidos en esa trayectoria delictiva figuran tres condenas:

  • Noviembre de 2017: cuatro años y diez meses de prisión por robo en poblado y en banda.

  • Junio de 2020: seis años y seis meses por otro hecho de robo en poblado y en banda.

  • Marzo de 2024: cuatro años por robo agravado.

Su historial incluía hechos vinculados con entraderas, asaltos a mano armada y robos mediante escalamiento, según los antecedentes consignados en la información judicial.

Rojas Cisterna también fue señalado como padrastro e iniciador delictivo de Jimi Castro Riquelme, conocido como «Jimy Hendrix», quien protagonizó robos de relevancia en la región.

Castro Riquelme llegó a escapar primero a Chile y después a España, donde fue detenido y extraditado a la Argentina a pedido de la Justicia penal de Cipolletti.

 

Diego Bastías, condenado por el intento de femicidio de su expareja

Diego Ezequiel Bastías cumplía una condena de 11 años y seis meses de prisión por el intento de femicidio de su expareja, ocurrido el 17 de febrero de 2023 en una toma de Neuquén.

La víctima estaba embarazada de siete meses cuando fue atacada. De acuerdo con la reconstrucción del caso, sufrió una herida de arma blanca en el cuello, cerca de la arteria carótida, además de golpes en el rostro y el tórax y un intento de ahorcamiento.

Antes del ataque, Bastías cumplía prisión domiciliaria por una causa vinculada con un robo. Según los antecedentes aportados, se cortó la tobillera electrónica y se presentó en la precaria vivienda de su expareja.

El caso constituye el antecedente más grave entre los hechos atribuidos a los integrantes del grupo en relación con la violencia contra las personas.

 

Lucas Cruces y Josué Fresco, los otros dos fugados

Lucas Nicolás Cruces era el tercer integrante del grupo. Según la información suministrada para esta nota, estaba vinculado con la comercialización de productos robados, aunque en el juicio se acreditó su participación en hechos de encubrimiento reiterado, por tener en su poder objetos provenientes de delitos.

Su situación judicial debe distinguirse de la de los otros detenidos: el encubrimiento implica una conducta relacionada con bienes de origen delictivo, pero no equivale por sí mismo a una condena por haber cometido los robos que originaron esos bienes.

Por su parte, Josué Jeremías Fresco se encontraba bajo prisión preventiva, de acuerdo con la información disponible. No se aportaron detalles suficientes sobre los hechos investigados en su causa ni sobre una eventual condena firme.

 

Cómo fue la fuga de la Unidad 12 de Neuquén

La evasión ocurrió el lunes 17 de noviembre de 2025 en la Unidad de Detención N.º 12, ubicada en el barrio San Lorenzo de Neuquén capital.

Los cuatro internos aprovecharon una debilidad en la seguridad del sector donde estaban alojados y utilizaron una herramienta de corte para atravesar una estructura metálica y escapar al exterior. La investigación apuntó a una posible colaboración interna, atribuida a un guardiacárcel, aunque el alcance de esa participación debe establecerse con las actuaciones judiciales.

La fuga puso el foco en los controles internos del establecimiento, la supervisión de los sectores de alojamiento y las condiciones que permitieron que cuatro detenidos abandonaran el lugar.

 

Los cuatro presos fueron recapturados al día siguiente

La fuga duró poco tiempo. El martes 18 de noviembre de 2025, los cuatro hombres fueron detenidos nuevamente en dos operativos.

Lucas Cruces y Josué Fresco fueron localizados en Senillosa. Cuando advirtieron el despliegue policial, intentaron escapar corriendo, pero los efectivos consiguieron alcanzarlos y detenerlos.

En paralelo, Rojas Cisterna y Bastías fueron interceptados en el barrio Gran Neuquén. Se desplazaban en un Volkswagen Virtus cuando intervino la Policía.

Los cuatro quedaron nuevamente a disposición de la Justicia. La recaptura resolvió la búsqueda inmediata de los evadidos, pero no agotó las preguntas sobre las condiciones de seguridad que hicieron posible la fuga ni sobre la eventual colaboración de personal penitenciario.

 

Qué se investiga sobre la seguridad penitenciaria

La evasión dejó dos cuestiones centrales para esclarecer. La primera es cómo consiguieron los detenidos cortar la estructura metálica y salir del establecimiento sin ser interceptados de inmediato. La segunda es si existió una colaboración deliberada de un integrante del personal penitenciario.

Para reconstruir lo ocurrido, resulta relevante determinar qué controles estaban previstos, cuántos agentes se encontraban asignados al sector y qué registros existen sobre los movimientos de los internos durante las horas previas a la fuga.

También será importante establecer si hubo sanciones administrativas o imputaciones penales vinculadas con las fallas de seguridad. La existencia de una sospecha sobre la participación de un guardiacárcel no permite, por sí sola, dar por probada su responsabilidad.

 

Un antecedente que vuelve a poner la atención en las fugas de detenidos

El caso también tiene un antecedente relevante: la fuga de Lucas Cruces de la Comisaría Tercera de Neuquén en febrero de 2024, según la cobertura publicada por Mejor Informado en noviembre de 2025. Ese episodio permite ampliar la mirada sobre los mecanismos de custodia y los riesgos asociados a la evasión de personas detenidas.

La comparación no demuestra que ambos hechos hayan tenido las mismas causas, pero plantea una pregunta de interés público: qué medidas se adoptaron después de episodios anteriores para prevenir nuevas fugas y cómo se evaluó su eficacia.

En este caso, la recaptura de los cuatro internos al día siguiente permitió cerrar el operativo de búsqueda. Sin embargo, la explicación completa depende de esclarecer cómo se produjo la evasión y qué responsabilidades se determinaron en relación con las fallas de custodia.

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