Una requisa de rutina terminó destapando una peligrosa maniobra dentro de la cárcel de Cipolletti. Personal del Servicio Penitenciario encontró cocaína, marihuana y decenas de comprimidos ocultos en el techo del pabellón C, en un sector de difícil acceso. De inmediato intervino la Justicia Federal, que ahora investiga cómo ingresaron las drogas y quiénes estaban detrás de la maniobra.
Todo ocurrió cerca del mediodía de este viernes, cuando agentes que realizaban tareas en la zona de calderas detectaron un bulto sospechoso escondido entre las celdas 2 y 3. El paquete estaba oculto sobre el techo, una modalidad utilizada frecuentemente para intentar evitar los controles internos dentro del penal.
Tras asegurar el sector y dar aviso a la Fiscalía Federal, los penitenciarios avanzaron con la requisa del envoltorio. El paquete estaba armado con medias negras utilizadas para camuflar el contenido y dificultar su detección durante las inspecciones habituales.
Dentro encontraron cinco envoltorios confeccionados con globos amarillos que contenían 35 comprimidos celestes con la inscripción “CL”. Además, había otros cinco globos rojos con marihuana, que tras el narcotest dio resultado positivo y alcanzó un peso total de 8,8 gramos.
Pero la sorpresa no terminó ahí. También secuestraron cinco envoltorios verdes y negros con una sustancia compacta blanca que resultó ser cocaína. El pesaje total arrojó 6,6 gramos listos para circular dentro del pabellón.
El operativo volvió a poner el foco sobre las maniobras de ingreso de droga en las cárceles rionegrinas y encendió las alarmas. Los investigadores sospechan que los paquetes podrían haber sido arrojados desde el exterior y luego desplazados entre distintos sectores para evitar ser descubiertos. Todo el material quedó bajo custodia de la Justicia Federal, mientras avanza la investigación para determinar responsabilidades.