Los policías de Río Negro que estén en condiciones de ascender ya no sólo deberán acreditar años de servicio y buena conducta: también tendrán que pasar un examen toxicológico obligatorio para detectar posible consumo de drogas. La decisión de la jefatura provincial cayó como una bomba dentro de la fuerza y generó conmoción en distintas unidades policiales.
La nueva medida comenzará a implementarse en el próximo período de calificaciones, previo a los ascensos previstos antes de fin de año. Según trascendió, los controles buscarán detectar consumo de cocaína, marihuana y psicofármacos mediante análisis completos de orina.
La resolución establece que si un examen arroja resultado positivo, la situación será informada a la jefatura correspondiente para activar los procedimientos administrativos y protocolos internos de contención. De todos modos, el efectivo tendrá derecho a solicitar una contraprueba dentro de las 72 horas.
Además, los efectivos deberán realizarse estudios de sangre para controlar colesterol, glucemia y otros indicadores generales de salud. A eso se sumarán electrocardiogramas y evaluaciones psicológicas obligatorias dentro del Gabinete Psicosocial de la institución.
En el caso de los hombres mayores de 40 años, también deberán presentar estudios vinculados a la salud prostática como requisito para avanzar en la carrera policial.
Aunque la noticia generó sorpresa y preocupación en muchos uniformados, otros sectores respaldaron la decisión. “Es lo mejor que nos puede pasar como institución y como sociedad”, reconoció un oficial del Alto Valle, que consideró que la medida ayudará a mejorar la imagen y la transparencia de la fuerza frente a la comunidad.
Finalmente, todos los estudios serán incorporados al legajo personal de cada policía y evaluados por el médico policial de la unidad, quien deberá determinar si el efectivo se encuentra apto para acceder al ascenso de jerarquía.