El robo en la escuela técnica CET 29 de Beltrán terminó con tres allanamientos, un joven de 19 años detenido y el secuestro de restos de corderos faenados, cuchillos, ropa con manchas similares a sangre y un auto. La denuncia del director de la escuela puso en marcha una investigación que movilizó a distintas unidades de la Policía de Río Negro y que ahora deberá determinar quiénes estuvieron detrás de un hecho que golpea a una institución educativa con un papel clave en una comunidad pequeña de Valle Medio.
En Beltrán, una escuela técnica no es solamente un edificio donde se dictan clases. Es un lugar donde los estudiantes aprenden haciendo, trabajan con herramientas, incorporan conocimientos vinculados con la producción y se preparan para salir al mundo laboral. La actividad ganadera forma parte de ese universo de aprendizaje y trabajo. Por eso, cuando desaparecen ejemplares de un establecimiento de estas características, el perjuicio no se mide únicamente en plata: también alcanza a una comunidad educativa que necesita recursos para sostener sus actividades.
La denuncia fue presentada por el director del CET 29 durante la mañana del jueves y dio origen a una causa por abigeato con intervención de la Fiscalía Descentralizada de Choele Choel, a cargo de Analía Álvarez. A partir de allí, los efectivos de la Comisaría 19° de Beltrán trabajó junto con la Brigada de Investigaciones, la Brigada Rural, personal de Canes con el perro Luna y el Gabinete de Criminalística para reunir indicios y avanzar con allanamientos sobre tres domicilios de la localidad.
Con esos elementos, la Fiscalía dispuso las medidas judiciales y la Policía estableció consignas desde el mediodía en las viviendas mientras esperaba las órdenes de allanamiento que demoraron más de lo previsto. El procedimiento todavía no había comenzado formalmente cuando, alrededor de las 16, ocurrió un episodio frente a una de las casas investigadas, ubicada en el barrio Los Álamos.
Un joven de 19 años advirtió la presencia de los efectivos y comenzó a sacar elementos de su vivienda hacia la vía pública, para luego volver a ingresar. Más tarde salió otra vez e intentó retirarse del lugar. Los policías lo detuvieron y observaron que llevaba un cuchillo en la cintura y tenía puestas zapatillas blancas con manchas de sangre.
Sin embargo, el movimiento más importante llegó cerca de las 19.30, varias horas después de marcar los domicilios, cuando comenzaron simultáneamente los allanamientos en las tres viviendas investigadas. El despliegue estuvo encabezado por el JEee de la Regional IV, la máxima autoridad policial en la zona.
En los domicilios, los policías secuestraron un cordero faenadorecientemente y un cuarto de otro animal similar. También encontraron cuchillos, un hacha metálica, prendas de vestir, zapatillas y bolsas de arpillera con manchas de sangre. La lista incluyó teléfonos celulares, cintas tipo lingas amarillas y un Fiat Palio Weekend gris, elementos que quedaron incorporados a las actuaciones para su análisis.
La causa sigue bajo intervención de la Fiscalía Descentralizada de Choele Choel. Hubo tres allanamientos, una detención y varios elementos secuestrados, pero todavía falta establecer si los restos encontrados corresponden a los animales robados y qué participación tuvo cada persona involucrada. La investigación deberá dar esas respuestas; mientras tanto, el daño denunciado por el CET 29 deja expuesta una preocupación que excede el expediente judicial.