El futuro Hotel Howard Johnson de Cinco Saltos fue blanco de un importante robo. Desconocidos ingresaron al predio donde la obra se encuentra en la etapa final y forzaron al menos tres containers para llevarse herramientas, sábanas, sillas y otros elementos que ya estaban preparados para la puesta en funcionamiento del establecimiento. El hecho es investigado por la Comisaría 7° y la Brigada de Investigaciones.
El robo fue descubierto cuando el sereno realizaba una de sus recorridas habituales por el predio. Durante el recorrido advirtió que los containers se encontraban abiertos y que habían sido violentados. La situación encendió la alarma y permitió constatar que faltaban distintos elementos que habían sido almacenados allí.
A partir de esa primera observación, los investigadores comenzaron a reconstruir cómo se produjo el ingreso. Uno de los datos que llamó la atención fue el hallazgo de un sector del alambrado perimetral cortado. Ese punto quedó bajo análisis como una de las posibles vías utilizadas por los autores, aunque todavía no está confirmado que hayan ingresado o salido por allí.
Dentro de los containers había parte del equipamiento necesario para comenzar a poner en funcionamiento el hotel. Entre los elementos sustraídos se encuentran herramientas, sábanas, sillas y otros objetos destinados a las instalaciones del futuro establecimiento, ubicado a la vera de la ruta interprovincial que conecta a Cinco Saltos con Centenario.
Además, el hecho ocurrió en un momento particularmente sensible para la obra. El proyecto hotelero se encuentra próximo a su apertura y había generado expectativa en Cinco Saltos por la llegada de una propuesta de categoría internacional a la ciudad. La obra fue presentada como un nuevo punto de alojamiento para Vaca Muerta y contempla, entre otras instalaciones, habitaciones, restaurante, gimnasio, spa, salones para eventos y piscinas.
Por eso, el robo no fue solamente un ingreso a una obra en construcción. Los delincuentes apuntaron contra un lugar que ya tenía buena parte de sus elementos preparados para comenzar a funcionar, obligando ahora a realizar un relevamiento para establecer con precisión qué fue sustraído y cuál es el perjuicio económico.
Mientras tanto, la investigación intenta determinar cuándo ocurrió el ingreso, cuántas personas participaron y de qué manera lograron retirar los elementos sin ser detectadas. También se trabaja sobre los posibles accesos utilizados y sobre cualquier indicio que pueda permitir avanzar en la identificación de los responsables.
Hasta el momento no existe una valuación definitiva de lo robado. Esa cifra podrá establecerse una vez que los responsables del establecimiento completen el inventario y determinen exactamente qué elementos faltan.