El millonario robo a una consignataria de General Conesa sumó una nueva y fuerte arista después de una serie de allanamientos realizados en Río Negro y Trelew. Los investigadores secuestraron vehículos, 18 teléfonos celulares, dólares, un arma calibre 9 mm con la numeración limada y 22 municiones, además de otros elementos que ahora serán analizados por la Justicia.
El golpe había sido ejecutado con una precisión que dejó pocas dudas sobre la planificación. Los delincuentes ingresaron por el techo de la consignataria, hicieron un boquete y llegaron hasta una caja fuerte, de donde se llevaron, según la información difundida sobre la causa, unos US$200.000 y $45 millones vinculados a operaciones de la actividad ganadera.
Después del robo, los sospechosos escaparon en un Toyota Yaris rumbo a San Antonio Oeste, pero abandonaron el vehículo sobre la Ruta Nacional 251. Ese auto terminó siendo una de las claves de la investigación: tenía pedido de secuestro por un robo ocurrido en Trelew. A partir de ese dato, los investigadores comenzaron a reconstruir movimientos, vehículos, domicilios y comunicaciones.
La investigación llevó los procedimientos hasta Villa Regina, Lamarque, Luis Beltrán, General Roca, Ingeniero Huergo y Trelew. En Luis Beltrán fue secuestrado un Volkswagen Vento, mientras que en Ingeniero Huergo los investigadores encontraron una Toyota Hilux que, según la información incorporada a la causa, estaría vinculada con la fuga.
Pero uno de los procedimientos más importantes se realizó en Trelew. En un domicilio de calle El Maitén fueron encontrados una Toyota Corolla, US$200, un iPhone, cuatro teléfonos Samsung, dos chips Movistar, un arma 9 mm con numeración limada y 22 municiones. Además, los investigadores secuestraron otros teléfonos en distintos domicilios hasta llegar a un total de 18 dispositivos.
En otro de los allanamientos aparecieron también dos envoltorios con cannabis, de 125,9 y 38 gramos, mientras que en otras viviendas fueron secuestrados teléfonos iPhone y Motorola. También se verificó una moto Gilera Voge que no registraba impedimentos y, por ese motivo, no quedó incorporada como secuestro vinculado al hecho.
Ahora viene una etapa clave: el análisis de todo lo secuestrado. Los celulares pueden aportar información sobre comunicaciones, contactos y movimientos antes y después del robo, mientras que las pericias sobre vehículos y el arma deberán determinar qué relación concreta tienen con el millonario golpe de Conesa. Por ahora, no se informó que el arma haya sido utilizada en el robo.
Los procedimientos fueron realizados en el marco del Legajo MPF-VI-03520-2026, que tramita ante la Fiscalía N° 4 de Viedma, con participación de investigadores, Criminalística, GEOP, personal territorial y el Cuerpo de Investigación Judicial de Viedma. La causa continúa abierta y el gran interrogante sigue siendo el mismo: dónde están los millones que fueron robados de la consignataria.