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Martes 07 de Abril, Neuquén, Argentina
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Qué se sabe del joven que murió el viernes en Valentina Sur: un familiar de 16 años le habría disparado por accidente

La Justicia busca esclarecer el hecho ocurrido el 3 de abril: el disparo se produjo mientras manipulaban un arma. Hubo allanamientos, secuestros y análisis de cámaras. El arma aún no aparece y el menor sigue vinculado a la causa.

Por Redacción

Martes, 07 de abril de 2026 a las 13:40
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El giro que terminó de esclarecer el caso

Lo que comenzó como un episodio rodeado de dudas terminó de tomar forma este martes en la investigación judicial: el joven que murió en Valentina Sur no fue víctima de un ataque, sino de un disparo accidental efectuado por un adolescente de 16 años, familiar directo.

El hecho ocurrió cerca de las 23 del 3 de abril y dejó como saldo la muerte de Nicolás Mérgola, de 21 años.

Un arma, una exhibición y el disparo

Según la reconstrucción realizada a partir de testimonios, el incidente se produjo dentro de una vivienda, cuando el menor manipulaba un arma de fuego y se la mostraba a la víctima.

En ese contexto se produjo el disparo que impactó en el abdomen de Mérgola. También presentaba una herida en la mano derecha.

La escena no tuvo intercambio de disparos ni un enfrentamiento previo: todo ocurrió en segundos, en un entorno familiar, y con un arma que no debía estar en circulación.

Una carrera contra el tiempo que no alcanzó

Tras el disparo, trasladaron al joven al Hospital Bouquet Roldán y luego lo derivaron al Hospital Castro Rendón.

Ingresó en paro cardiorrespiratorio y murió a las 23:35, pese a las maniobras de reanimación.

Pericias, rastros y un arma que no aparece

En la vivienda donde ocurrió el hecho, peritos de Criminalística secuestraron dos vainas servidas calibre 9 milímetros, proyectiles deformados y detectaron impactos en distintas estructuras: un árbol, un pilar de cemento y el paredón frontal.

También encontraron manchas de sangre en el lugar.

El arma utilizada no fue entregada y, hasta el momento, no fue localizada. Por eso se solicitaron medidas judiciales para avanzar con allanamientos y requisas.

La presentación que cambió la investigación

En medio de la incertidumbre inicial, una mujer se presentó en una comisaría junto a su hijo de 16 años. El adolescente quedó a disposición de la Unidad Fiscal de Delitos Juveniles.

Le realizaron la prueba de rodizonato de sodio para determinar la presencia de restos de pólvora en sus manos y quedó alojado en la Comisaría de la Niñez, Adolescencia y Familia.

También secuestraron de manera preventiva un Fiat Palio blanco que fue utilizado para trasladar al herido.

Un velorio marcado por disparos

Lejos de cerrar la escena, la muerte del joven derivó en otro episodio que volvió a encender las alarmas en el barrio.

Durante el velorio, se registraron disparos al aire y disturbios en las inmediaciones, en medio de una despedida atravesada por la violencia. También hubo explosiones de vehículos con caños de escape modificados, lo que aumentó la tensión en el sector.

Un hecho que expone más que una tragedia

La investigación logró aclarar cómo ocurrió la muerte, pero dejó al descubierto una secuencia que se repite: armas que circulan sin control, manipulación sin medidas de seguridad y reacciones posteriores que escalan el conflicto.

En pocos días, el caso pasó de la incertidumbre a una reconstrucción precisa. Lo que no cambia es el escenario: un joven muerto, un menor involucrado y un barrio que volvió a quedar en el centro de escenas que se repiten.

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