El misterio del esqueleto humano enterrado debajo de un piso de cemento en una vieja estación de servicios Shell de Sierra Grande sigue creciendo. Después de una semana de trabajo, el Cuerpo Médico Forense de Viedma todavía no pudo determinar fehacientemente si los restos pertenecen a un hombre o una mujer, tampoco cómo murió ni cuánto tiempo lleva enterrado. Ante la complejidad del caso, la Fiscalía convocará especialistas en antropología forense y prepara un nuevo desembarco en el lugar del hallazgo con tecnología especial para reconstruir virtualmente la escena y buscar pistas que permitan descubrir porque estaba ahí, atado de pies y manos y con una bolsa en la cabeza.
Cuándo comenzó la autopsia al cuerpo hallado en la antigua estación de servicio
La autopsia comenzó el lunes 2 de noviembre, pero los estudios se extendieron durante toda la semana y todavía no concluyeron. El avanzado estado de esqueletización de la víctima representa una dificultad para los profesionales, que deben examinar minuciosamente los restos y encontrar elementos que permitan establecer características biológicas, posibles lesiones y circunstancias del fallecimiento. Por ahora, no existe un informe preliminar que permita determinar de manera fehaciente el sexo o la edad de la persona.
Por ese motivo, la investigación sumará especialistas en antropología forense. Su intervención será fundamental para analizar los huesos, establecer características de la víctima y buscar señales que permitan reconstruir las circunstancias de la muerte. La pregunta sobre si se trató de un homicidio todavía no tiene una respuesta oficial. Sin embargo, los detalles que trascendieron sobre el hallazgo, entre ellos que tenía las manos y los pies atados, la cabeza cubierta con una bolsa también sujetada y una campera oscura por encima, son indicios claros de una muerte violenta.
Pero la morgue de Viedma no será el único escenario de esta investigación. La Fiscalía prepara nuevas tareas de campo en el predio donde aparecieron los restos, una vieja estación de servicios Shell que cerró sus puertas a fines de la década del 90. El inmueble está ubicado en el acceso sur de Sierra Grande, a la vera de la Ruta Nacional 3, y permaneció abandonado durante años. Debajo de uno de sus pisos de cemento apareció el esqueleto que ahora intenta identificar la Justicia.
Para volver a examinar ese lugar, el Ministerio Público utilizará un escáner tridimensional FARO 3D. El equipo permitirá obtener un registro digital de la distribución del inmueble, sus dimensiones y la ubicación de los elementos que fueron fotografiados durante las primeras intervenciones. Con esos datos, el equipo encabezado por el arquitecto Gabriel Tonon elaborará una reconstrucción virtual que permitirá observar la escena desde diferentes perspectivas, realizar mediciones y analizar detalles sin depender exclusivamente de las imágenes tomadas durante el procedimiento inicial.
De qué manera contribuirá la tecnología en la identificación del esqueleto
La tecnología no será la única herramienta. También se utilizarán sistemas de iluminación forense para ampliar la búsqueda de rastros y evidencias que no pueden detectarse a simple vista. Las nuevas intervenciones estarán coordinadas por la Unidad Operativa de Investigación de la Primera Circunscripción Judicial, con la participación del licenciado Cristian Castillo, quien ya mantuvo una reunión con la fiscal Maricel Viotti Zilli para organizar las próximas acciones. Mientras tanto, el predio continúa preservado por personal de la Policía de Río Negro.
Hay otro aspecto que puede resultar determinante: los investigadores también analizarán las construcciones existentes en el sector donde aparecieron los restos y sus alrededores. Profesionales especializados evaluarán las obras, su calidad y las modificaciones que tuvo el inmueble a lo largo del tiempo. El objetivo es establecer una línea cronológica de las construcciones y determinar cuándo se hicieron los trabajos que pudieron haber intervenido sobre el piso debajo del cual estaba enterrada la persona. La historia edilicia de la vieja Shell podría aportar pistas para acotar el período en el que se produjo el enterramiento.
En paralelo, la Fiscalía continúa buscando una identidad. La primera hipótesis apuntaba a un vecino de Sierra Grande desaparecido desde enero de 2018, pero esa posibilidad fue descartada. Ahora se realizan entrevistas y se analizan registros de personas desaparecidas en la localidad, otras ciudades de Río Negro y también en Chubut. La dentadura postiza encontrada intacta junto al cráneo es otro elemento que podría aportar información para avanzar en la identificación mediante estudios odontológicos.
El hallazgo se produjo el sábado 31 de octubre, cuando un grupo de albañiles realizaba trabajos de remodelación en el edificio abandonado y descubrió los restos debajo del cemento. Desde entonces, la investigación sumó pericias, testimonios y distintas líneas de trabajo. Sin embargo, después de varios días todavía hay preguntas elementales sin respuesta: quién era la persona, cuándo murió, cómo terminó enterrada en ese lugar y quién pudo haber ocultado sus restos debajo de un piso de cemento.
La vieja estación Shell cerró hace casi tres décadas y desde entonces quedó como una construcción abandonada en el acceso sur de Sierra Grande. Ahora, debajo de ese cemento que durante años ocultó un secreto, la Justicia intenta reconstruir una historia que todavía no tiene nombre ni explicación.