Una investigación llevada de la División Robos y Hurtos permitió avanzar sobre un grupo de personas sospechado de cometer robos bajo la modalidad de inhibición de alarmas en la zona céntrica de Neuquén capital.
La causa se inició a partir de un hecho ocurrido el 18 de septiembre, cuando una persona denunció la sustracción de dinero en efectivo del interior de su camioneta Toyota Hilux, luego de que autores desconocidos habrían utilizado un dispositivo inhibidor para vulnerar el cierre centralizado del vehículo.
A partir del análisis de registros fílmicos y distintas tareas investigativas, los efectivos lograron vincular a los sospechosos con otros hechos de características similares.
Con intervención de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos, se solicitaron siete órdenes de allanamiento: una en Senillosa y seis en el sector sureste de Neuquén capital.
Como resultado de los procedimientos, se secuestraron un dispositivo inhibidor de alarmas, teléfonos celulares, prendas de vestir, 300 dólares en efectivo y dos vehículos que habrían sido utilizados para cometer los ilícitos: un Peugeot 208 y un Toyota Corolla.
El inesperado hallazgo de elementos patrimoniales
Además, durante uno de los registros se hallaron elementos de posible valor paleontológico y patrimonial, entre ellos xilópalos, fósiles de amonites y una concreción de arenisca con posible fósil. Por este motivo, tomó intervención la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales, que dispuso su secuestro.
Finalmente, dos personas investigadas fueron demoradas y puestas a disposición de la Fiscalía interviniente.
El operativo contó con la participación de distintas áreas de la Dirección Delitos, cuyos equipos trabajaron de manera coordinada para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.