Una vecina de Cipolletti acusada por maltrato animal logró esquivar el avance de una causa judicial tras acordar el pago de 120 mil pesos y asumir el compromiso de no volver a adoptar mascotas. La mujer había quedado en la mira luego de que rescataran cuatro perros en un estado sanitario devastador en una vivienda de la Isla Jordán. Los animales presentaban desnutrición, enfermedades, lesiones sin tratar y severos signos de abandono.
Cómo se conoció este reciente caso de maltrato animal en Cipolletti
Todo salió a la luz después de una denuncia que alertó sobre las condiciones extremas en las que vivían los perros. A partir de esa presentación, en septiembre del año pasado se ordenó un allanamiento en una casa ubicada en la zona de la Isla Jordán. Del operativo participaron efectivos policiales y personal del área de Zoonosis municipal, quienes se encontraron con una escena impactante apenas ingresaron al patio del inmueble.
Según trascendió en aquel momento, la propietaria intentó impedir que se llevaran a los animales. Sin embargo, el cuadro era tan grave que los rescatistas avanzaron con el secuestro inmediato de las mascotas para evitar que continuaran sufriendo.
Animales en estado de abandono
Lo que encontraron fue desolador. Uno de los perros, de gran porte y pelaje negro, tenía ceguera avanzada, estaba extremadamente flaco y permanecía encerrado en un espacio mínimo. Otro ejemplar, pequeño y marrón, vivía encadenado, con movilidad reducida y visibles signos de estrés. Pero además había un tercero que presentaba una antigua fractura mandibular que jamás había sido tratada, tenía bajo peso y enormes dificultades para alimentarse. A eso se sumó una perra pequeña, también en estado de extrema delgadez.
Frente a semejante panorama, los cuatro animales fueron retirados del lugar y quedaron bajo resguardo de la Fundación Patagónica para el Bienestar Animal (FunBaPia), reconocida en la región por su trabajo de rescate y recuperación de mascotas víctimas de abandono y violencia.
En paralelo, la Justicia avanzó inicialmente con una investigación impulsada por el Ministerio Público Fiscal. Allí se determinó que los perros no tenían atención veterinaria básica, tampoco vacunación, desparasitación ni esterilización. Sin embargo, posteriormente el expediente fue derivado al Juzgado de Paz al considerar que se trataba de una falta contravencional y no de un delito penal.
Finalmente, en una audiencia encabezada por la jueza de Paz Gabriela Montorfano, la mujer pidió una suspensión del proceso a prueba y ofreció pagar 120 mil pesos antes del próximo 22 de junio. Además, asumió el compromiso de no volver a adoptar animales. La magistrada aceptó el acuerdo y dispuso que el dinero sea destinado a la Funpabia, un equivalente a tres bolsas de alimento de 20 kilos. Si cumple con las condiciones impuestas, la acusada podrá cerrar definitivamente la causa y evitar consecuencias judiciales mayores.