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Varados en Escocia: la socia irlandesa que sostuvo la estafa de los Silva

La reformulación de cargos reveló el rol clave de la irlandesa Lorraine Weston en la presunta estafa con viajes educativos a Europa. Según la investigación, enviaba facturas y recibos firmados desde Irlanda para sostener la confianza de las víctimas mientras los hermanos Silva seguían cobrando cuotas.

Viernes, 15 de mayo de 2026 a las 17:09
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Lorraine Weston era la pata irlandesa de la estafa, enviaba facturas y recibos truchos con su firma desde Europa

La reformulación de cargos en la causa por las estafas con viajes educativos a Europa dejó expuesto el papel decisivo que de una irlandesa, Lorraine Weston en la maniobra que, según la investigación judicial, provocó un perjuicio cercano a los 60 mil dólares. Para la Fiscalía, los hermanos Liliana Beatriz Silva y Sergio Nibaldo Silva no podrían haber sostenido el esquema sin la participación activa de ella, quien desde Irlanda enviaba facturas, recibos firmados y documentación que servía para dar apariencia de legalidad y mantener la confianza de las víctimas.

La pata irlandesa de la estafa

Con el avance de la investigación, la llamada pata irlandesa empezó a transformarse en una pieza clave del expediente. Weston aparecía como la cara internacional de Live Up Trips, la supuesta empresa con la que ofrecían viajes de estudio, cursos de inglés y recorridos turísticos por distintas ciudades europeas. Su intervención era determinante: cuando las dudas comenzaban a crecer y los estudiantes o sus familias exigían garantías, era ella quien intervenía para transmitir tranquilidad y convencerlos de seguir pagando las cuotas.

Según la acusación, la maniobra estaba cuidadosamente armada. Mientras los hermanos Silva captaban estudiantes desde Catriel a través de la escuela de inglés Target, Weston aportaba desde Irlanda la estructura que necesitaban para sostener el engaño. La mujer emitía comprobantes, recibos y facturas aparentemente oficiales desde Edimburgo, utilizando la imagen de la escuela Simply English. Esa documentación llegaba directamente a las víctimas y funcionaba como un respaldo que hacía creer que todo el circuito turístico y educativo existía realmente.

Los hermanos Liliana Beatriz Silva y Sergio Nibaldo Silva cobraban las cuotas de los viajes con dólares en efectivo

Además, la relación entre Weston y los Silva era mucho más cercana de lo que inicialmente trascendió. De acuerdo a la investigación judicial, la mujer incluso vivió durante un tiempo en la casa de Liliana Silva en Catriel. Ese dato, para los investigadores, derriba cualquier posibilidad de un vínculo comercial superficial y fortalece la hipótesis de una actuación coordinada y permanente entre ambas partes de la organización.

Para la Fiscalía, Lorraine Weston era una pieza clave del engranaje

La Fiscalía sostiene que Weston no era una simple intermediaria extranjera. Por el contrario, entienden que cumplía un rol esencial para sostener la maniobra económica. Su participación permitía mostrar una conexión directa con Europa y reforzar la supuesta solvencia internacional de Live Up Trips. Cada factura enviada desde Irlanda y cada recibo firmado servían para enfriar sospechas y garantizar que el dinero siguiera entrando.

Mientras tanto, decenas de familias continuaban pagando durante meses paquetes turísticos valuados en miles de libras esterlinas. Los viajes prometían recorridos por París, Londres, Edimburgo, Grecia, España e Italia, además de cursos de inglés, hoteles, excursiones y traslados incluidos. La publicidad mostraba itinerarios detallados, fotografías de escuelas y propuestas cuidadosamente diseñadas para transmitir seguridad.

Sin embargo, el esquema terminó explotando cuando varios pasajeros llegaron a Europa y descubrieron que no existían reservas hoteleras, que algunos servicios jamás habían sido contratados y que incluso faltaban pasajes de regreso. El impacto económico fue demoledor. Muchas familias habían entregado ahorros de años para concretar un viaje educativo que terminó convertido en una pesadilla.

Ahora, la reformulación de cargos apunta directamente contra Weston como una participante necesaria dentro del fraude internacional. Para los investigadores, sin la documentación enviada desde Irlanda, sin las respuestas tranquilizadoras y sin la fachada europea que aportaba la mujer, los hermanos Silva difícilmente habrían logrado sostener durante tanto tiempo una maniobra que terminó dejando a estudiantes varados y a familias enteras devastadas económicamente.

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