La Fiscalía avanzó este jueves con una reformulación de cargos contra dos hermanos acusados de cometer una serie de estafas con viajes internacionales entre 2023 y 2024 y sumó a una tercera imputada que vive en Escocia. Según la investigación, operaban a través de una supuesta agencia llamada “Live Up Trips”, cobraban miles de dólares y libras esterlinas por paquetes turísticos y programas de estudio en Europa, pero las víctimas terminaban varadas, sin vuelos de regreso ni servicios contratados.
La maniobra habría dejado un perjuicio económico superior a los 60 mil dólares y alcanzó a víctimas de distintas localidades del Alto Valle. La nueva imputada, radicada en Edimburgo, habría sido la encargada de enviar facturas falsas y sostener desde el Reino Unido la fachada internacional de la agencia.
Qué hipótesis sostiene la Fiscalía respecto de las estafas
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el único hombre imputado promocionaba los viajes y cobraba parte del dinero en Argentina, mientras que la estructura se presentaba como una sociedad entre una empresa de enseñanza de inglés de Catriel y otra firma domiciliada en Escocia. Todo aparentaba legalidad: itinerarios, formularios online, recibos y promociones en redes sociales.
Uno de los casos más impactantes tuvo como víctima a una familia de Villa Regina que pagó 4.250 dólares para realizar un viaje denominado “los mares del norte”. Cuando llegaron a Escocia descubrieron que no tenían pasajes de regreso ni varios de los servicios incluidos. Otra víctima desembolsó más de 5.500 libras esterlinas y atravesó una situación similar en plena estadía europea.
Buscaban ir a estudiar inglés: también fueron estafados
La investigación también reveló casos vinculados a supuestos cursos de inglés en Escocia. Dos personas pagaron miles de dólares y libras esterlinas convencidas de que viajarían a estudiar y alojarse en condiciones acordadas. Sin embargo, una vez en Europa comprobaron que gran parte de lo prometido no existía y debieron financiar por su cuenta alojamiento, traslados y el regreso a la Argentina.
Para sostener el engaño, según la acusación, la mujer residente en Edimburgo emitía documentación digital con membretes extranjeros, mientras que los hermanos coordinaban pagos, contactos y promociones desde Río Negro. La causa ya reúne comprobantes de transferencias, conversaciones por mensajería, publicaciones en redes sociales, formularios online y hasta un acta firmada en Escocia donde se reconocían deudas millonarias.
Ahora la Justicia deberá avanzar con trámites internacionales a través de Cancillería para formalizar la situación procesal de la imputada escocesa. Mientras tanto, la investigación sigue creciendo y no descartan que aparezcan más damnificados por una maniobra que convirtió el sueño europeo en una pesadilla cargada de deudas, abandono y turistas varados a miles de kilómetros de su casa.