Jazham, dueño y vecino de un almacén, junto a su mujer viven en la toma de Valentina Sur Rural desde sus inicios y hace 6 años que cuentan con un emprendimiento propio en la zona. Ambos coincidieron que el estado del canal perjudica la vida de los ciudadanos cada vez que llueve, dado que se generan focos de infección a partir de la cantidad de basura existente en ese lugar.
"Las calles tienen barro y se entremezcla la cloaca. Si bien es cierto están haciendo obras para mejorar todo, estas no tienen la misma intensidad que aquellas que se desarrollan en el centro", manifestó Jazham.
Además, agregó que se sienten abandonados por el Estado en todo sentido, ya sea por la caída de la lluvia y la falta de servicios sociales como la electricidad y seguridad.
Este reclamo se suma al de los vecinos de Gregorio Álvarez por un desagüe pluvioaluvional que generó un estado de desidia ante la poca fluidez del agua. Al igual que en Valentina Sur Rural, el nivel de barro en el agua llega a niveles sorprendentes.