Una campaña de salud visual realizada en Neuquén permitió detectar una importante cantidad de niños con problemas de visión que requerían anteojos. La iniciativa, que se desarrolló en el barrio Ruca Che y continuará esta semana en otros sectores de la ciudad, atendió a alrededor de 250 chicos en apenas tres jornadas.
El médico oftalmólogo Matías Arancibia brindó detalles sobre el operativo durante una entrevista en el programa La primera mañana que se emite por AM550, y destacó el impacto que tuvo la convocatoria. "Básicamente realizamos controles visuales y mediciones de agudeza visual. En los casos que lo requerían, se confeccionaba la receta oftalmológica y los chicos podían recibir sus anteojos en el mismo lugar, en cuestión de horas", explicó.
El profesional señaló que el trabajo se realizó junto al oftalmólogo Federico Valestra y contó con el respaldo logístico de la Subsecretaría de Salud de Neuquén, que estuvo a cargo de la organización, la captación de pacientes y el funcionamiento operativo del tráiler sanitario. Uno de los datos que más llamó la atención de los especialistas fue la cantidad de niños con necesidad de corrección visual. Arancibia indicó que durante una campaña similar realizada en marzo atendieron cerca de 150 pacientes en tres días, mientras que en esta oportunidad la cifra ascendió a 260.
"Nos sorprendió la cantidad de chicos que necesitaban anteojos. Lo hablábamos con mi colega porque en nuestros tiempos era común que hubiera uno o dos compañeros con lentes en el aula. Hoy parece ser algo mucho más frecuente", sostuvo.
El oftalmólogo explicó que existe una creciente preocupación por la incidencia del uso de pantallas y dispositivos electrónicos en la salud visual de los menores. Aunque aclaró que la relación continúa siendo objeto de estudio científico, señaló que observaron numerosos casos de astigmatismo y graduaciones elevadas. "Vimos muchísimo astigmatismo y chicos con graduaciones muy altas, situaciones que luego requieren estudios complementarios y seguimiento especializado", detalló.
Tras la atención inicial, algunos pacientes fueron derivados para controles más exhaustivos en el Hospital Heller. Según indicó Arancibia, cinco niños necesitaron una evaluación adicional debido a dificultades para completar los exámenes o porque sus resultados requerían un análisis más profundo.
La campaña continuará durante esta semana en el Gigante del Este con la participación de otros equipos profesionales. El objetivo es ampliar el acceso a controles oftalmológicos y garantizar que más niños puedan detectar a tiempo problemas de visión que afectan su rendimiento escolar y su calidad de vida. Desde Salud destacaron que este tipo de operativos permite acercar atención especializada a familias que, en muchos casos, ya contaban con recetas médicas pero encontraban dificultades para acceder a los anteojos necesarios.