Los primeros 100 días de Malena Resa al frente de la Municipalidad de Plottier dejaron al descubierto una situación que iba mucho más allá de las cuentas pendientes. Más de $7.000 millones en obligaciones, 129 causas judiciales sin previsión presupuestaria, dificultades operativas y servicios esenciales funcionando de manera limitada fueron parte del escenario que encontró la nueva gestión al asumir.
El balance presentado por el Municipio muestra, al mismo tiempo, qué ocurrió durante esta primera etapa: se ordenaron las cuentas, se recuperaron servicios, se reorganizaron áreas internas y comenzaron a ponerse en marcha obras de infraestructura y programas destinados a los barrios.
“Estos primeros 100 días estuvieron atravesados por una decisión muy clara: trabajar con transparencia, conocer cuál era la situación real del Municipio y ordenar antes de tomar nuevas decisiones”, sostuvo la intendenta Malena Resa.
Una deuda millonaria y un Municipio con poca capacidad de respuesta
El relevamiento inicial permitió identificar $4.176 millones adeudados a proveedores locales, otros $2.407 millones correspondientes al tratamiento de residuos en el Complejo Ambiental Neuquén, $270,8 millones de deuda con la ART y $328 millones en alquileres de vehículos.
A ese panorama se sumaba una situación de liquidez particularmente limitada: los recursos disponibles permitían cubrir apenas el 3,95% de las obligaciones de corto plazo.
El escenario también se reflejaba en la prestación cotidiana de los servicios. Uno de los casos más visibles era la recolección de residuos: cuando comenzó la nueva gestión, solo había dos camiones recolectores operativos y la cobertura alcanzaba al 35% de la ciudad.
La administración municipal inició una auditoría interna con acompañamiento técnico de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), con el objetivo de conocer el estado real de las cuentas y reorganizar los circuitos administrativos, de compras y licitaciones.
De dos camiones al 80% de cobertura
La recolección fue uno de los primeros servicios en mostrar un cambio concreto.
Con la recuperación y puesta en funcionamiento de nuevas unidades, el Municipio pasó de dos a seis camiones operativos, elevó la cobertura al 80% de la demanda y trabaja en la incorporación definitiva de un séptimo vehículo.
También se equipó un pañol municipal y se estableció una guardia mecánica permanente las 24 horas, destinada a reducir los tiempos en que los vehículos permanecen fuera de servicio.
La capacidad operativa tuvo además una prueba durante 18 días de intensas lluvias. El Comité de Contingencia coordinó tareas de bombeo y asistencia en distintos sectores de Plottier y, según el balance municipal, no se registraron evacuaciones.
La recuperación de los servicios estuvo acompañada por cambios en la atención. Se modernizó el portal web oficial, se incorporaron trámites en línea y se implementó un sistema de atención y asistencia ciudadana durante las 24 horas. También se integró el sistema de licencias de conducir con los sistemas de Provincia y Nación.
El orden de las cuentas empezó a traducirse en obras
Con la primera etapa de reorganización en marcha, el Municipio avanzó junto con el Gobierno de la Provincia del Neuquén en una nueva etapa de inversión en infraestructura.
Uno de los proyectos centrales es la licitación de 31 cuadras de asfalto, correspondientes al primer tramo del plan maestro de 100 cuadras. En paralelo, comenzaron intervenciones sobre arterias troncales como avenida San Martín, Percy Clark y Olascoaga.
También se proyectan trabajos pluviales e iluminación en Batilana-Otazúa y obras en el corredor Pellegrini.
Mientras tanto, dos cuadrillas empresariales trabajan de manera simultánea en un operativo permanente de bacheo y nivelación de calles asfaltadas y enripiadas.
Entre las obras de mayor escala aparecen el Paseo Costero de 7 kilómetros sobre la margen del río Limay, el nuevo Centro Deportivo Comunitario, las gestiones para una tercera comisaría y el mantenimiento del tramo urbano de la Ruta Nacional 22.
En tierra y hábitat, se concretaron 398 mensuras en el barrio 1° de Febrero, mientras que 595 familias tramitaron líneas de financiamiento mediante el programa Neuquén Habita.
“Ordenar no es frenar la gestión: es generar las condiciones para poder hacer las obras y sostener los servicios que Plottier necesita”, afirmó Resa.
El Municipio volvió a mirar hacia los barrios
La reorganización no quedó concentrada en las oficinas municipales. La gestión creó 16 Unidades de Gestión para acercar la administración a distintos sectores de Plottier y definir prioridades junto con vecinos y organizaciones.
En los primeros 100 días, Acción Social brindó asistencia a 1.023 familias y concretó más de 450 entregas correspondientes al Plan Calor, además de avanzar en el ordenamiento de la gestión alimentaria.
El área de Niñez, Adolescencia y Familia intervino en situaciones de vulnerabilidad y violencia que involucraron a 280 personas, mientras que el Centro de Día Renacer acompañó a más de 100 personas mayores.
También se realizaron operativos del programa Nutriendo Futuro y evaluaciones para la obtención del Certificado Único de Discapacidad.
En el deporte comunitario, uno de los principales cambios fue la reactivación de la Liga Municipal de Fútbol Infantil, que reúne a más de 1.200 chicos y chicas de 12 escuelitas. A esto se sumaron obras y mejoras en gimnasios municipales y en la pista de hockey.
Después del diagnóstico, empieza otra etapa
El balance de los primeros 100 días funciona así como una línea de partida para la gestión de Resa. El objetivo inmediato fue conocer qué había, ordenar lo pendiente y recuperar una capacidad de respuesta que estaba limitada por la situación financiera y operativa encontrada.
La segunda etapa apunta ahora a ampliar esa recuperación.
Entre las próximas medidas figuran la incorporación definitiva del séptimo camión recolector, nuevos operativos integrales de limpieza barrial, la implementación del expediente electrónico, la firma digital y el sistema de turnos web.
También se prevé el lanzamiento del Plan Verano Integral, con acciones de seguridad, recreación familiar y mantenimiento de balnearios y sectores de la ribera.
A esto se suma la próxima puesta en funcionamiento de la Sala de Monitoreo de Seguridad Urbana y la presentación de las conclusiones definitivas de la auditoría externa.
“Ahora empieza una etapa en la que queremos que ese orden se traduzca cada vez más en obras, mejores servicios y respuestas concretas en cada barrio”, señaló Resa.
El contraste entre el punto de partida y los primeros resultados queda expuesto en números concretos: de dos a seis camiones recolectores, del 35% al 80% de cobertura y de un municipio concentrado en resolver sus urgencias a una administración que ya proyecta nuevas obras, servicios y herramientas para los vecinos.