Por unanimidad, el Tribunal de Bariloche absolvió este lunes a la exintendenta María Eugenia Martini y al exfuncionario Alfredo Milano en el juicio por peculado y defraudación contra la administración pública, en el contexto de la causa Techo Digno. Los jueces consideraron que no se probó la existencia de delito y que se mantiene vigente el principio de inocencia.
El veredicto fue leído por el juez Marcos Burgos, acompañado por Romina Martini y Víctor Gangarrosa, quienes coincidieron en que la prueba presentada por el Ministerio Público Fiscal no alcanzó para sostener las acusaciones. El programa nacional Techo Digno preveía la construcción de más de 800 viviendas en la ciudad, y la investigación apuntaba a supuestas irregularidades en la certificación de avances de obra.
Durante el debate, la Fiscalía intentó demostrar que la exintendenta había beneficiado a las empresas Alusa y Oriente con certificados de avances inexistentes, mientras que Milano, inspector de obras, habría emitido esos documentos a sabiendas de que no correspondían. Sin embargo, el Tribunal destacó contradicciones en los testimonios y la falta de un criterio único para medir los porcentajes de avance.
“La conclusión que se impone no es la inexistencia absoluta de irregularidades, sino la ausencia de pruebas penalmente suficientes”, señaló Burgos al fundamentar la decisión. Los jueces remarcaron que sí se acreditaron deficiencias administrativas y discrepancias entre certificaciones y auditorías, pero que ello no alcanza para configurar una maniobra fraudulenta.
El fallo también tuvo en cuenta el contexto inflacionario y financiero que afectó a la administración municipal, así como el hecho de que las empresas cuestionadas fueron contratadas nuevamente por el Estado en años posteriores. Respecto de Milano, se subrayó que ningún testigo afirmó haber recibido órdenes para firmar certificados falsos y que su desempeño fue valorado positivamente.
El Tribunal concluyó que, aunque se constató el uso de fondos específicos para otros fines y diferencias en los porcentajes de avance, no hubo pruebas que permitan sostener la acusación de fraude. De esta manera, Martini y Milano quedaron absueltos tras más de una década de investigación.