La motosierra del gobierno de Javier Milei ya impacta de lleno en la zona cordillerana y ahora golpeó a un área clave para la seguridad, la prevención de incendios y el estado de rutas: la Estación Meteorológica de El Bolsón quedó funcionando con apenas dos empleados tras el recorte de personal aplicado en el Servicio Meteorológico Nacional. Como consecuencia, los reportes dejaron de emitirse cada hora y ahora solo se realizan cada tres horas, entre las 9 y las 21, reduciendo de manera drástica el monitoreo permanente sobre una de las zonas más sensibles de la Comarca Andina.
Cómo afecta el ajuste
La situación comenzó a generar fuerte preocupación en El Bolsón porque el ajuste nacional ya no aparece solamente en planillas o estadísticas oficiales, sino que empezó a sentirse directamente en servicios estratégicos que impactan sobre la vida cotidiana de vecinos, turistas y organismos de emergencia. La reducción de personal dejó prácticamente al límite operativo a la estación local, que históricamente cumplió un rol clave para el seguimiento del clima en toda la región cordillerana.
Hasta hace pocas semanas, la dependencia funcionaba con tres trabajadores: dos efectivos de la Fuerza Aérea y un empleado civil contratado. Sin embargo, la motosierra impulsada desde Nación terminó alcanzando también a la estación de El Bolsón y el trabajador civil quedó afuera. Desde entonces, solamente dos efectivos sostienen el funcionamiento diario del servicio meteorológico local.
Y las consecuencias ya son visibles. Durante años, el Servicio Meteorológico emitió informes horarios sobre temperatura, viento, lluvias, humedad y visibilidad. Ahora, quienes ingresan al sitio oficial del SMN encuentran actualizaciones mucho más espaciadas, con partes emitidos cada tres horas y únicamente durante doce horas al día.
El problema no es menor. En una región donde los incendios forestales representan una amenaza permanente, la información meteorológica resulta fundamental para evaluar riesgos, anticipar cambios bruscos de viento y coordinar operativos. De hecho, brigadistas, organismos de emergencia y distintas áreas vinculadas a la prevención utilizan esos datos de manera constante para planificar intervenciones en la Comarca Andina.
Pero además, la estación meteorológica cumple otra función estratégica que muchas veces pasa desapercibida: está ubicada en la cabecera sur del aeródromo de El Bolsón y sus reportes son utilizados por las aeronaves que operan desde esa pista. Por eso, la reducción de personal y la menor frecuencia de informes también generan inquietud en el ámbito aeronáutico.
A eso se suma otro dato que expone todavía más la gravedad del ajuste: según trascendió, una estación de estas características debería contar al menos con seis personas para garantizar cobertura permanente y funcionamiento eficiente. Hoy, en cambio, opera con apenas dos efectivos intentando sostener un servicio clave para toda la región cordillerana.
Mientras tanto, en El Bolsón crece la preocupación por el deterioro de un organismo estratégico en plena Patagonia, donde el clima cambia de manera extrema en cuestión de minutos y donde cada dato meteorológico puede ser determinante para prevenir accidentes, incendios o complicaciones en rutas y vuelos.