El alerta metereológico se transformó en temporal. Y la tormenta de agua y viento golpeó con fuerza a San Antonio Oeste y Las Grutas, tanto para transformar las calles en ríos camino al mar, desagües colapsados y un fuerte pedido oficial de no circular y resguardarse.
El fenómeno no dio respiro. En cuestión de minutos, la lluvia intensa comenzó a acumularse en distintos sectores de la villa balnearia y rápidamente las calles se llenaron de agua y barro, llegando en muchos casos hasta la mitad de las puertas de los autos. Sin drenaje posible generó escenas de preocupación entre vecinos que vieron cómo el nivel subía frente a sus casas y comercios.
En este contexto, el Municipio de San Antonio Oeste lanzó una advertencia urgente: extremar las precauciones y evitar salir. La situación es delicada. Varias calles quedaron completamente intransitables y el simple paso de vehículos podría agravar el problema, empujando el agua hacia el interior de viviendas.
Además, el cuadro se complicó aún más por el colapso del sistema de desagües. Sin capacidad de escurrimiento, el agua quedó estancada en numerosos puntos, lo que anticipa que las consecuencias del temporal podrían extenderse durante varias horas más, incluso si cesan las lluvias.
Los acantilados de Las Grutas se transformaron en cataratas imponentes, con un enorme caudal que caía desde decenas de metros directamente a la playa y de allí al mar.
El alerta naranja emitido previamente ya anticipaba un escenario complejo. Tormentas de variada intensidad, algunas potencialmente severas, con abundante caída de agua en cortos períodos, ráfagas que podían alcanzar los 90 kilómetros por hora, actividad eléctrica y posible granizo. Y todo eso, finalmente, se hizo sentir.