Una vez más Alison Calfunao, la joven de Neuquén que sufrió un trasplante de corazón y la amputación de una de sus piernas por una presunta mala praxis, se encuentra denunciando a su obra social por falta de cobertura. Según indicó, solamente le han cubierto la medicación del corazón tras el amparo.
En diálogo con La Mañana es de la Primera por AM550, Calfunao relató que actualmente la prepaga le cortó todo el tratamiento. Explicó que actualmente está pagando particular la mayoría de sus consultas y tratamientos.
Su situación actual
"Yo les dije que no tenía un psiquiatra, el psiquiatra lo tuve que pagar yo, los estudios de la ligadura lo tengo que pagar yo. Y todo esto a raíz también de la colecta que se inició, de ahí voy a pagar todo", explicó la joven, ya que con la ayuda de la gente logró juntar dinero para estos gastos.
"En realidad yo no tengo ninguna cobertura, todo tratamiento que hace el psiquiatra por ejemplo, ellos me dijeron que no, no me lo cubrían, yo teniendo un informe psicológico, teniendo una orden también de la médica clínica, no, me dijeron que no, siempre me pusieron una traba para todo", relata con indignación.
Detalló que actualmente uno de los gastos más costosos es el psiquiatra, por el cual paga $100 mil por mes y asiste cada 20 o 30 días. Aparte de esto debe abonar la medicación que le receta el profesional.
"Ayer mandé la medicación que yo necesito, y me dijeron que no, que eso se tenía que hacer por otro medio, por eso también vino todo, porque después de la nota yo dije bueno, listo, la compro, yo sé que no me la van a cubrir, ya estoy preparada para lo que se viene", comentó y agregó que ella paga todos los meses esta obra social.
La decisión que tomó la obra social
Según su relato, la última novedad y avance es que le adelantaron que formarán un equipo interdisciplinario para acompañarla y facilitar sus tratamientos, tras reiterados reclamos de la joven.
"Es para que yo, por ejemplo, tenga un solo e-mail, alguien me pueda comunicar, que no esté llamando a un número diferente, que cada receta que yo mande sea más fácil autorizar. Yo les comenté las inquietudes que tenía, les dije que yo me sentía muy abandonada y que estaba pagando sin razón la obra social porque no tenía nada", opinó Calfunao.
Tras esta comunicación que tuvo con una psicológa de la prepaga, le adelantaron que armarán un grupo especial para que ella tenga a donde recurrir cada vez que necesita una orden médica para sus medicamentos. Según le indicaron, tendrá un correo de mail para comunicarse más fácilmente.