¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Aquiles, Balú y Milonga: los compañeros de cuatro patas que acompañan la vida universitaria

La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales incorporó la convivencia con animales como parte de su dinámica cotidiana. Entre historias de rescate y cuidado, la comunidad universitaria construye un vínculo afectivo que trasciende lo académico. 

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Martes, 30 de junio de 2026 a las 12:53
PUBLICIDAD
Aquiles, Balú y Milonga reflejan una red de cuidado colectivo basada en la empatía y el compromiso comunitario.

En el predio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Fadecs), la vida universitaria trasciende las aulas, los exámenes y la bibliografía. Allí, la convivencia cotidiana también está marcada por la presencia de animales que, lejos de ser visitantes ocasionales, se integraron a la comunidad educativa, acompañados y cuidados por docentes, no docentes y estudiantes.

Esta dinámica se consolidó con el tiempo como una red de cuidado colectivo, donde la responsabilidad y la empatía hacia los animales se asumen como valores compartidos. En ese contexto, tres compañeros de cuatro patas se convirtieron en protagonistas de una historia que mezcla compromiso, afecto y pertenencia.

Aquiles espera cada mañana en la facultad, símbolo de lealtad, cuidado colectivo y cariño universitario compartido.

Aquiles es el más antiguo de ellos y, con sus 10 años, se transformó en una figura entrañable dentro de la facultad. Llegó siendo apenas un cachorro y, tras atravesar incluso un grave episodio de salud, su cuidado se volvió una tarea conjunta que involucra a distintos sectores de la comunidad universitaria. Cada mañana espera con puntualidad en el ingreso de los no docentes, como si también cumpliera su propia rutina laboral.

Su presencia cotidiana se complementa con una red organizada de cuidados que incluye desde grupos de comunicación interna hasta gestos de afecto diarios, como la preparación de su alimento. Con el tiempo, Aquiles dejó de ser solo un perro para convertirse en un símbolo silencioso de pertenencia y compañía dentro del edificio académico.

Balú llegó pequeño y vulnerable, hoy es parte del día a día laboral y afectivo universitario.

En paralelo, Balú representa la energía más reciente de esta convivencia. Llegó muy pequeño y vulnerable, pero rápidamente se convirtió en parte del día a día de una de las áreas administrativas, donde comparte jornadas laborales simbólicas con el personal. Su historia, marcada por el cuidado constante y la adaptación, lo transformó en un punto de encuentro entre distintas facultades y personas.

Más allá de su rol cotidiano, su bienestar también está garantizado fuera del horario universitario, donde recibe contención en hogares de integrantes de la comunidad. Mientras tanto, Milonga atraviesa una etapa distinta, marcada por la incertidumbre y la búsqueda de un lugar definitivo que le brinde estabilidad. Tras ser rescatada y asistida, hoy se recupera bajo el cuidado de una trabajadora de la radio universitaria, mientras se evalúan alternativas para su futuro.

Milonga atraviesa un momento de recuperación mientras la comunidad busca un hogar definitivo para ella.

En conjunto, estas historias reflejan una forma particular de entender la vida institucional, donde el compromiso no se limita a lo académico. En la Fadecs, la convivencia con los animales se convirtió en una práctica cotidiana que refuerza valores de solidaridad y cuidado mutuo, recordando que también en los pequeños gestos se construye comunidad.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD