La historia de Neuquén sigue escribiéndose bajo la superficie de su territorio. A pocos kilómetros de la localidad de El Sauce, en plena Región del Limay, investigadores lograron confirmar que los enormes troncos petrificados hallados en el parque provincial conservan detalles anatómicos de hace aproximadamente 110 millones de años. El descubrimiento no solo aporta información clave para la ciencia, sino que también fortalece la identidad cultural y el desarrollo turístico de una comunidad que encuentra en su patrimonio una oportunidad para crecer.
Un bosque fósil que abre una ventana al pasado
Los primeros resultados preliminares fueron obtenidos por un equipo integrado por especialistas del Conicet, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). A través de estudios microscópicos realizados sobre cortes ultrafinos de las maderas fosilizadas, los investigadores determinaron que los ejemplares pertenecen a la familia de las araucariáceas, el mismo grupo al que pertenece el actual pehuén.
El hallazgo permite reconstruir un escenario muy diferente al paisaje árido que hoy caracteriza a la zona. Hace más de un centenar de millones de años, el lugar estaba cubierto por bosques húmedos, con abundantes lluvias y estaciones bien definidas, donde convivían grandes coníferas y diversas especies de dinosaurios.
Los anillos de los árboles que cuentan la historia del clima
Uno de los aspectos más destacados de la investigación es el extraordinario estado de conservación de los tejidos vegetales. Según explicaron los especialistas, los anillos de crecimiento presentes en los leños fósiles ofrecen información valiosa para comprender las condiciones climáticas del período Cretácico Inferior.
Estos registros naturales permiten conocer cómo eran las lluvias, las estaciones y la vegetación que formaba parte del ecosistema que habitaban los gigantescos saurópodos de la Patagonia. Para los científicos, se trata de una herramienta única para estudiar la evolución ambiental del sur de Sudamérica a lo largo de millones de años.
El Sauce, entre el patrimonio paleontológico y la tradición popular
Además de su enorme riqueza cultural y científica, la localidad de El Sauce recibe cada año a miles de visitantes durante la tradicional Fiesta del Choclo y las Humitas, una celebración que reúne a vecinos y turistas alrededor de la gastronomía, las costumbres rurales y la identidad local. La combinación entre patrimonio paleontológico, naturaleza y tradiciones populares convierte a la localidad en uno de los destinos más singulares del interior neuquino.
Ciencia, comunidad y turismo para las futuras generaciones
El proyecto de investigación se desarrolla desde hace más de una década y cuenta con la participación de organismos científicos, universidades, autoridades provinciales y la propia comunidad de El Sauce. Actualmente, el parque cuenta con personal de conservación y guías capacitados para acompañar las visitas y difundir el valor del sitio.
Desde la Secretaría de Cultura de Neuquén destacaron que los avances científicos permitirán enriquecer los contenidos educativos y fortalecer las propuestas turísticas vinculadas al Bosque Petrificado. La apuesta es convertir el conocimiento generado por los investigadores en una herramienta para la educación, la preservación del patrimonio y el desarrollo sustentable.
Un legado que pertenece a toda la comunidad
Los resultados preliminares ya permiten imaginar un Neuquén cubierto por bosques de araucarias, atravesado por grandes dinosaurios y poblado por una biodiversidad muy distinta a la actual. Más allá de su relevancia académica, los troncos petrificados de El Sauce representan una parte fundamental de la memoria colectiva de la provincia.
Cada nueva evidencia recuperada del suelo neuquino ayuda a comprender cómo evolucionaron los paisajes, los climas y los ecosistemas del sur del continente. Pero también recuerda que el patrimonio natural y cultural es un recurso compartido, cuya protección garantiza que las futuras generaciones puedan conocer una historia que comenzó hace más de 110 millones de años.