La Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASSPUR) denunció un ataque directo a la conducción del gremio y a los derechos laborales de los trabajadores de la salud, tras la decisión del Gobierno provincial de quitar la licencia gremial a la secretaria general Cesira Mullally y a la secretaria gremial Marisa Albano, además de abrir un sumario contra esta última.
La organización calificó la medida como una persecución sindical y un intento de silenciar las voces críticas. “Es un ataque directo a quienes alzamos la voz, pero también un ataque a los derechos laborales y sindicales de todos los trabajadores”, expresaron desde ASSPUR.
El gremio exigió el cierre inmediato del sumario contra Albano y la restitución de las licencias gremiales, señalando que la conducta oficial viola el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, los artículos 48 y 53 de la Ley 23.551, los Convenios 87 y 98 de la OIT, y contradice fallos de la Corte Suprema- ATE I (2008), Rossi (2009), ATE II (2013) y N.Or.T.E. (2015)- que garantizan la libertad sindical sin distinción.
Asimismo, ASSPUR convocó a las organizaciones sindicales, agrupaciones políticas y trabajadores de la salud a mantenerse en estado de alerta y asamblea permanente, y llamó a la solidaridad activa con Cesira Mullally, Marisa Albano y toda la conducción gremial.
“Si tocan a una, nos tocan a todas y todos”, remarcaron desde la entidad, reafirmando que continuarán en la lucha organizada hasta obtener respuestas concretas y el respeto pleno a los derechos sindicales.