Un barrio que cambia cuadra a cuadra
El oeste de Neuquén muestra una transformación concreta. En el barrio Z1, la pavimentación ya alcanzó las 300 cuadras terminadas sobre un total de 357 proyectadas, lo que representa un avance cercano al 90%.
Las calles que antes eran de tierra hoy tienen asfalto, mejor circulación y otra dinámica diaria. El cambio no es parcial: abarca casi todo el barrio y se percibe en cada recorrido.
Cuatro sectores terminados y uno en marcha
Para organizar los trabajos, el municipio dividió el barrio en cinco cuadrantes. Cuatro de ellos ya están finalizados o en etapa de cierre, mientras que el quinto concentra ahora el ritmo de obra.
“De las 357 cuadras, 300 ya están terminadas con asfalto”, explicó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, al detallar el estado actual del proyecto.
Ese último tramo se ubica al oeste de la calle Casimiro Gómez, entre Crucero General Belgrano y Poliansky, donde las tareas avanzan mientras se completa una obra previa de cloacas.
No es solo asfalto: la base que sostiene la obra
El pavimento es la cara visible, pero detrás hay un trabajo más profundo. Cada cuadra incluye cordón cuneta, badenes, sumideros y revisión de conexiones de agua y cloacas antes de la capa final.
Esa base es la que permite que la obra no sea solo una mejora inmediata, sino una solución duradera para el barrio.
Lo que falta y cuándo se completa
En el último cuadrante, el avance ronda el 40%. El ritmo depende de la finalización del sistema cloacal que se está ejecutando en paralelo.
“Va a llevar un mes más, un mes y medio más por lo menos. Pero ya con eso completamos las 357 cuadras”, señaló Nicola, marcando que la etapa final ya está en marcha.
Un oeste que se conecta cada vez más
El avance en Z1 no es un hecho aislado. Forma parte de un esquema más amplio que busca ordenar y conectar el crecimiento del oeste neuquino.
En paralelo, hay obras en barrios cercanos y proyectos en marcha que apuntan a mejorar la circulación en toda la zona. Entre ellos, la pavimentación de nuevas arterias y el desarrollo de vías troncales que conectan con rutas clave.
De calles de tierra a un barrio integrado
El cambio en Z1 ya no es una promesa. Está en las calles terminadas, en los tramos que se conectan y en los últimos sectores que avanzan hacia el cierre.
Con la obra cerca de completarse, el barrio empieza a funcionar de otra manera: más accesible, más ordenado y con mejores condiciones para quienes viven y se mueven todos los días por el oeste de la ciudad.