Mientras se palpita el arranque de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, el invierno comenzó a mostrar su cara más rigurosa en la región cordillerana de la Patagonia. En este contexto, el Parque Nacional Nahuel Huapi informó que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elevó de amarillo a naranja el nivel de alerta por nevadas para la noche de este jueves 11 de junio y durante la madrugada y mañana del viernes 12, mientras que se mantiene vigente una alerta amarilla por fuertes vientos.
Qué implica que la alerta pase de amarillo a naranja en el Parque Nacional Nahuel Huapi
Según el organismo, se esperan acumulaciones de nieve de entre 40 y 60 centímetros, aunque en algunos sectores esos registros podrían ser aún mayores. En las zonas de mayor altitud, además, el fenómeno podría estar acompañado por viento blanco, una condición que reduce drásticamente la visibilidad y aumenta los riesgos para quienes circulan o realizan actividades al aire libre.
La situación no solo preocupa a quienes visitan la región por turismo. También representa un desafío para familias, trabajadores, estudiantes y habitantes de distintas localidades cordilleranas, donde las condiciones climáticas pueden alterar la movilidad, el acceso a servicios esenciales y las actividades diarias.
En los sectores más bajos, las precipitaciones podrían presentarse en forma de lluvia y nieve mezcladas, mientras que los vientos del oeste alcanzarían velocidades de entre 40 y 60 kilómetros por hora, con ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora.
El pedido del Parque Nacional Nahuel Huapi para residentes y turistas
Ante este escenario, desde el Parque Nacional solicitaron a residentes y visitantes mantenerse atentos a posibles cierres preventivos de senderos, caminos y áreas recreativas. La recomendación apunta especialmente a quienes desarrollan actividades en ambientes naturales, donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar de manera repentina.
La advertencia también tiene una dimensión social y comunitaria. Cada episodio de nevadas intensas pone a prueba la capacidad de respuesta de organismos públicos, equipos de emergencia, trabajadores viales y prestadores turísticos, que cumplen un rol fundamental para garantizar la seguridad de quienes viven y transitan la región.
Las autoridades recordaron la importancia de consultar el estado de rutas, senderos y refugios antes de emprender cualquier viaje o excursión. La información actualizada permite reducir riesgos y evitar situaciones de emergencia que, en muchos casos, comprometen recursos humanos y operativos de toda la comunidad.
Desde el Parque Nacional remarcaron que la prevención es una responsabilidad compartida. Respetar las recomendaciones, planificar los desplazamientos y mantenerse informados son acciones clave para proteger la integridad física de las personas y preservar una convivencia segura con el entorno natural durante una de las épocas más exigentes del año en la Patagonia.