La Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) salió al cruce de un informe difundido por la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén ( ACIPAN) que cuestiona el costo de la energía eléctrica en Neuquén. Desde la entidad sostuvieron que el análisis empresarial realiza una interpretación parcial de los datos contenidos en el Reporte de Tarifas y Subsidios N° 38 elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP).
Según explicaron desde CALF, una de las principales falencias del informe es que toma como referencia una tarifa provincial que no corresponde a la aplicada por la cooperativa local, omitiendo además aclaraciones metodológicas que forman parte del propio estudio académico. La entidad recordó que el IIEP advierte expresamente sobre los riesgos de comparar tarifas entre provincias sin analizar los factores estructurales que intervienen en cada jurisdicción. Entre ellos se encuentran las características de las redes eléctricas, la composición de costos, la carga impositiva y las particularidades regulatorias.
Las diferencias regionales y los costos de la Patagonia
Desde CALF remarcaron que la dispersión tarifaria en Argentina es un fenómeno "multicausal", esto es, que no puede explicarse únicamente mediante rankings de precios.
En ese sentido, señalaron que la Patagonia presenta condiciones particulares que impactan directamente en los costos de distribución eléctrica. Entre ellas enumeraron los mayores salarios asociados a la zona patagónica, las grandes extensiones geográficas, la menor densidad poblacional, las condiciones climáticas más exigentes y los mayores costos de mantenimiento de infraestructura.
La cooperativa sostuvo que comparar directamente a Neuquén con grandes centros urbanos como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) puede conducir a conclusiones erróneas, ya que se trata de sistemas eléctricos con marcos regulatorios y realidades operativas muy diferentes.
La densidad de usuarios, una variable clave
Como contrapunto al informe de ACIPAN, CALF citó los estudios elaborados por el Observatorio de Tarifa Eléctrica Argentina (OTEA), dependiente de la Universidad Nacional del Sur y el CONICET. De acuerdo con ese análisis, las distribuidoras son agrupadas de acuerdo con la densidad de usuarios por kilómetro cuadrado. CALF integra el grupo de mayor concentración urbana, con 608 usuarios por km², mientras que el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) se encuentra entre las distribuidoras de menor densidad, con apenas 1,1 usuarios por km².
La cooperativa destacó que esta variable tiene una influencia directa sobre los costos de distribución, ya que una mayor concentración de usuarios permite reducir gastos operativos e inversiones por cliente atendido.
Qué muestran los estudios sobre las tarifas de CALF
De acuerdo con los datos del OTEA correspondientes a enero de 2026, CALF se ubica en valores cercanos al promedio nacional para usuarios residenciales y para grandes demandas.
Además, el relevamiento indica que la distribuidora neuquina presenta la tarifa más competitiva del país para pequeños comercios con consumos de hasta 10.000 kWh mensuales.
Desde la entidad afirmaron que estos resultados contradicen la idea de que la energía eléctrica en Neuquén se encuentra entre las más costosas del país y sostuvieron que los análisis deben contemplar variables técnicas y económicas más amplias que un simple ranking tarifario.
La accesibilidad de la factura eléctrica
Otro de los argumentos utilizados por CALF está vinculado al concepto de asequibilidad eléctrica, es decir, la relación entre el costo del servicio y los ingresos de los usuarios.
Según un estudio elaborado por OTEA, un cliente residencial de CALF destina en promedio el 1,98% de sus ingresos al pago de la electricidad. Ese indicador ubica a la cooperativa en el décimo puesto entre las 36 distribuidoras más accesibles del país.
En el caso del EPEN, en cambio, el índice de asequibilidad alcanza el 2,51%, una cifra cercana al promedio nacional.
La cooperativa destacó que la literatura internacional considera que existe estrés energético cuando el gasto en electricidad supera entre el 6% y el 10% de los ingresos familiares, por lo que los valores registrados en Neuquén se encuentran muy por debajo de esos umbrales.
El debate sobre el costo real de la energía
CALF concluyó que el análisis de las tarifas eléctricas no puede limitarse a observar el valor nominal de una factura. Desde la cooperativa señalan que deben incorporarse variables como los ingresos de la población, la densidad de usuarios, los costos logísticos, las características geográficas, las condiciones operativas y la infraestructura necesaria para garantizar el servicio.
"La realidad económica argentina presenta profundas diferencias regionales en salarios, costo de vida y costos de producción. Por eso, comparar únicamente precios finales puede ofrecer una visión incompleta y conducir a diagnósticos equivocados", sostuvieron desde la cooperativa.