La comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia de la Legislatura analizó este martes el proyecto de ley que propone crear un régimen de videovigilancia en los establecimientos educativos de la provincia. La iniciativa ya cuenta con despacho favorable de la comisión de Educación, pero continuará en estudio antes de avanzar en su tratamiento legislativo.
Durante la reunión, los diputados acordaron reiterar los pedidos de opinión al Ministerio de Educación y al gremio docente ATEN, con el objetivo de incorporar nuevas miradas sobre una propuesta que busca reforzar la seguridad en las escuelas mediante la instalación y regulación de cámaras de vigilancia.
El proyecto fue presentado por las diputadas Gisselle Stillger (Arriba Neuquén) y Mercedes Tulián (PRO-NCN), quienes sostienen que la medida podría contribuir a prevenir situaciones de violencia y facilitar la identificación de responsables ante hechos ocurridos dentro de los establecimientos.
Un proyecto impulsado por amenazas y hechos recientes
Al fundamentar la iniciativa, Stillger explicó que la propuesta surgió luego de las amenazas de tiroteo y las pintadas registradas en distintos establecimientos educativos durante los últimos tiempos.
Según señaló, en las escuelas donde ya existen sistemas de monitoreo fue posible identificar rápidamente a los responsables de algunos incidentes, lo que permitió actuar con mayor rapidez frente a situaciones que generaron preocupación en la comunidad educativa.
La legisladora consideró que la videovigilancia también podría funcionar como una herramienta preventiva frente a episodios de violencia escolar, acoso y bullying.
Límites para proteger la privacidad
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la incorporación de restricciones específicas para evitar afectaciones a la intimidad de estudiantes, docentes y personal educativo.
La propuesta establece que las cámaras no podrán instalarse en baños, vestuarios ni en otros espacios donde exista una expectativa razonable de privacidad.
Además, el texto determina que el sistema deberá utilizarse exclusivamente con fines de seguridad, limitando el acceso a las grabaciones y regulando su utilización dentro de las instituciones educativas.
¿Cómo podrían utilizarse las cámaras en las escuelas?
De acuerdo con la autora del proyecto, las imágenes podrían convertirse en una herramienta complementaria para los equipos directivos y docentes al momento de intervenir en conflictos.
La intención es que el material registrado permita reconstruir hechos, aclarar situaciones controvertidas y evitar que determinados episodios escalen hacia escenarios de mayor gravedad.
Quienes impulsan la iniciativa sostienen que la videovigilancia no reemplazaría las estrategias pedagógicas ni los protocolos de convivencia escolar, sino que funcionaría como un recurso adicional para la prevención y la seguridad.
Un debate que combina seguridad y derechos
La discusión sobre la instalación de cámaras en escuelas suele generar posiciones diversas en distintos sistemas educativos.
Por un lado, los defensores de estos mecanismos argumentan que permiten mejorar la seguridad, prevenir daños y aportar pruebas ante incidentes. Por otro, especialistas y organizaciones vinculadas a la educación suelen advertir sobre la necesidad de equilibrar esos objetivos con la protección de la privacidad y los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Por ese motivo, la opinión del Ministerio de Educación y de ATEN aparece como un elemento clave para la continuidad del debate legislativo.
El impacto que podría tener la medida
Si finalmente se aprueba, el régimen establecería un marco normativo para la instalación y funcionamiento de sistemas de videovigilancia en establecimientos educativos de la provincia.
La medida podría influir en los protocolos de seguridad escolar, en la gestión de conflictos dentro de las instituciones y en la forma en que se registran e investigan determinados hechos que involucren a estudiantes, docentes o terceros.