El Gobierno de Neuquén impulsará este martes 18 de agosto un proyecto de ley para que el Pinot Noir sea reconocido como cepa provincial, en coincidencia con el Día Mundial de esta variedad. La propuesta será enviada por el gobernador Rolando Figueroa a la Legislatura neuquina.
La iniciativa apunta a reconocer el valor distintivo que adquirió esta variedad en el territorio provincial y a fortalecer a los productores, bodegas, enólogos y demás actores de la cadena vitivinícola. El objetivo oficial también contempla proyectar los vinos neuquinos hacia nuevos mercados y reforzar su presencia turística.
El anuncio se da en el marco de una agenda provincial dedicada al Pinot Noir que incluye el Foro del Pinot Neuquino, este martes en el Hilton Garden Inn Neuquén, y La Noche del Pinot, prevista para el sábado 22 de agosto en el Centro de Convenciones Domuyo de la Isla 132.
El proyecto busca darle identidad a una producción que ya distingue a Neuquén
La propuesta oficial plantea mirar al vino más allá de su consumo y presentarlo como una combinación de identidad, trabajo, conocimiento y territorio.
En ese esquema, el Pinot Noir funciona como un elemento para contar la historia productiva de Neuquén a través de sus bodegas, sus productores y las características que adquiere la variedad en diferentes zonas de la provincia.
La estrategia no parte de cero. Neuquén ya promociona una ruta vitivinícola que incluye localidades como San Patricio del Chañar, Añelo, Senillosa y Chos Malal, con bodegas y emprendimientos que producen distintas variedades, entre ellas Pinot Noir.
Además, el Gobierno provincial viene incorporando al vino dentro de su estrategia turística. En mayo, Figueroa había definido al Pinot Noir como una “cepa emblema” capaz de posicionar a los vinos neuquinos y patagónicos en el mundo.
El vino neuquino se transforma también en una propuesta turística
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es profundizar la relación entre vitivinicultura y turismo.
Las bodegas ya ofrecen recorridos por viñedos, degustaciones, gastronomía y experiencias vinculadas con la elaboración del vino. Esa combinación permite transformar la producción en una experiencia turística y ampliar el atractivo de destinos que tradicionalmente estuvieron asociados a otros recursos.
Un ejemplo reciente es Bodega Mabellini, en Neuquén capital, que incorporó visitas, degustaciones y maridajes a través de una propuesta orientada a operadores turísticos y representantes del sector hotelero.
También en San Patricio del Chañar, uno de los principales polos vitivinícolas de la provincia, las bodegas comenzaron a ampliar sus propuestas de enoturismo con actividades participativas, gastronomía y recorridos por los viñedos.
El desafío que plantea el nuevo proyecto es consolidar esas experiencias bajo una identidad común: que el visitante no solamente conozca un vino, sino que pueda asociarlo con Neuquén y la Patagonia.
Qué actividades habrá por el Día Mundial del Pinot Noir
La agenda oficial tendrá como uno de sus principales puntos el Foro del Pinot Neuquino, que se realizará este martes 18 de agosto, de 18 a 21.30, en el Hilton Garden Inn Neuquén.
El encuentro será el primero de estas características y reunirá a bodegas, productores, enólogos, agrónomos, sommeliers y trabajadores de la gastronomía y el turismo.
El objetivo será generar un espacio de intercambio sobre la situación actual de la cepa, fortalecer los vínculos entre los distintos integrantes de la cadena de valor y analizar oportunidades para el crecimiento del Pinot Noir neuquino.
La Noche del Pinot será abierta al público
La celebración continuará el sábado 22 de agosto, con La Noche del Pinot, en el Centro de Convenciones Domuyo, ubicado en la Isla 132 de la ciudad de Neuquén.
La actividad se desarrollará de 19 a 23.30 y tendrá entrada libre.
Las bodegas neuquinas instalarán stands y espacios de degustación para que el público pueda conocer diferentes etiquetas elaboradas en la provincia. El Pinot Noir será el protagonista de una jornada que combinará producción, gastronomía y promoción turística.
Por qué el Pinot Noir tiene un lugar particular en Neuquén
El Pinot Noir es una variedad asociada a regiones de clima frío y presenta características particulares tanto en su cultivo como en su elaboración.
En Neuquén encontró condiciones que favorecen su desarrollo, entre ellas la amplitud térmica, los suelos y las características climáticas de los valles patagónicos. La promoción turística provincial incluye actualmente al Pinot Noir entre las variedades producidas en Neuquén junto con Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
Datos difundidos en años anteriores por el sector vitivinícola ubicaban a Neuquén como la segunda provincia argentina con mayor superficie de Pinot Noir, detrás de Mendoza, con 239 hectáreas según registros correspondientes a 2022.
Ese dato permite dimensionar por qué la variedad dejó de ser solamente una alternativa dentro de la producción provincial y pasó a ocupar un lugar estratégico en la construcción de una identidad vitivinícola propia.
Una estrategia que busca diversificar la identidad económica de Neuquén
La apuesta por el Pinot Noir se inscribe en una estrategia más amplia para desarrollar actividades vinculadas con la producción, el turismo, la gastronomía y las economías regionales.
La Vendimia Neuquina 2026 ya había marcado un cambio en ese sentido, con una participación más activa del Estado provincial en la organización y promoción del vino como producto turístico y cultural.
El sector privado también viene ampliando sus propuestas. En Senillosa, por ejemplo, emprendimientos como Impasse avanzaron desde una producción de pequeña escala hacia proyectos que incorporan gastronomía y turismo.
La intención ahora es que el Pinot Noir pueda funcionar como una marca territorial capaz de unir esas iniciativas y facilitar una identificación más clara de Neuquén dentro del mapa vitivinícola argentino y patagónico.
Qué puede cambiar si el proyecto avanza
El reconocimiento legislativo no convierte por sí mismo al Pinot Noir en una denominación de origen ni modifica las reglas de producción de las bodegas. Su principal efecto buscado es institucional y promocional: darle a la variedad un reconocimiento formal como parte de la identidad provincial.
Para los productores, el desafío será transformar ese reconocimiento en mayor visibilidad comercial, nuevas oportunidades de mercado y más demanda turística.
Para Neuquén, la oportunidad está en aprovechar una actividad que combina agricultura, industria, gastronomía, turismo y cultura, y utilizarla para construir una imagen productiva que trascienda a la tradicional identificación de la provincia con la actividad energética.
El próximo paso será llevar la propuesta a la Legislatura
El proyecto de ley será enviado por Rolando Figueroa a la Legislatura de Neuquén este martes 18 de agosto, por lo que el reconocimiento del Pinot Noir como cepa provincial comenzará ahora su recorrido institucional.
En paralelo, la provincia continuará con las actividades programadas por el Día Mundial del Pinot Noir. El Foro del Pinot Neuquino buscará reunir al sector profesional y productivo, mientras que La Noche del Pinot abrirá la celebración al público general.
El resultado de ambas acciones permitirá medir cuánto puede crecer una estrategia que busca que el Pinot Noir no sea solamente una variedad de vino producida en Neuquén, sino también uno de los símbolos con los que la provincia se presenta ante turistas, consumidores y mercados.