El prolongado cierre del paso internacional Los Libertadores, principal corredor entre Argentina y Chile, obligó al transporte de cargas a reorganizar su logística y puso a los pasos fronterizos de Neuquén como las principales alternativas para mantener el comercio exterior. Con Pino Hachado también cerrado por el fuerte temporal de nieve, el paso Cardenal Samoré aparece como la opción más firme para recibir parte del tránsito internacional de camiones una vez que las condiciones lo permitan.
Desde la Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) señalaron que algunas empresas ya analizan desviar cargas urgentes hacia los cruces habilitados para evitar demoras en las entregas, especialmente aquellas con destino a puertos de exportación. Sin embargo, según informó La Angostura Digital, remarcaron que se trata de una solución excepcional, ya que implica recorridos más extensos, mayores tiempos de viaje y un incremento considerable en los costos operativos.
Mientras tanto, cientos de transportistas permanecen a la espera de la reapertura de Los Libertadores. APROCAM informó que los camiones internacionales continúan estacionados en playas y estaciones de servicio de la zona este de Mendoza, donde cuentan con servicios básicos, mientras que las unidades de empresas mendocinas permanecen en sus bases operativas hasta que se normalice la circulación hacia Chile.
La entidad advirtió además que la capacidad de Mendoza para alojar transporte pesado es limitada y no supera los 2.700 camiones. A esto se suma que, transcurridas 72 horas desde el inicio del cierre, la Aduana suspende las habilitaciones de salida, lo que agrava la acumulación de vehículos. Según explicó el presidente de APROCAM, Carlos Messina, mantener un camión detenido representa pérdidas de entre 350 y 450 dólares diarios, dependiendo del recorrido habitual de cada unidad.
En este contexto, los pasos internacionales de Neuquén cobran importancia estratégica para sostener el intercambio comercial con Chile. Si bien el temporal también afectó a Pino Hachado, el sector del transporte mantiene la expectativa de que, una vez mejoren las condiciones climáticas, Cardenal Samoré pueda absorber parte del flujo de cargas y aliviar la presión sobre el corredor mendocino hasta que Los Libertadores vuelva a estar operativo.