En el Alto Valle, viajar en colectivo en hora pico dejó de ser una molestia para convertirse en una odisea diaria. Y frente a ese reclamo que venía creciendo en silencio, pero con bronca, el Gobierno de Río Negro salió a mover fichas: suman más colectivos para intentar descomprimir un servicio que ya venía al límite.
La medida, impulsada por la gestión de Alberto Weretilneck, busca responder a una demanda concreta de trabajadores y estudiantes que todos los días se juegan llegar a horario. No es un anuncio menor: impacta directo en ciudades clave como General Roca, Ingeniero Huergo, General Godoy, Villa Regina y Valle Azul, donde el transporte interurbano es parte de la rutina y del problema.
El refuerzo llegará de la mano de la empresa Ko-Ko, que después de varias mesas de discusión con Provincia decidió poner más unidades en la calle. Traducido: más frecuencias en los horarios donde viajar se había vuelto una pelea por subir.
El cambio empieza a correr desde el 1 de abril y apunta directo a los momentos más calientes del día: la mañana, el mediodía y la media tarde. El tramo más beneficiado será el que conecta Villa Regina, Ingeniero Huergo y General Godoy, con extensión hasta Roca en el servicio vespertino. En total, prometen 9 frecuencias diarias, todos los días.
Pero hay un dato que no pasa desapercibido. De lunes a viernes, el mismo colectivo cubrirá un servicio clave para Valle Azul: saldrá a las 6:45, conectando no solo con Regina y el resto del Alto Valle, sino también con Neuquén en plena hora pico. Un recorrido que, hasta ahora, venía quedando corto para la demanda real.
En el Gobierno lo venden como parte de una planificación. Y en los papeles, lo es: más unidades, más frecuencias, más conectividad. Pero en la calle, donde la gente espera el colectivo todos los días, la vara es otra. No alcanza con prometer mejoras: hay que sostenerlas.
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